Cuba.- La administración de Donald Trump en Estados Unidos lanzó una nueva advertencia al gobierno cubano, exhortándole a realizar cambios “drásticos cambios muy pronto” y tomar mejores decisiones ante la grave crisis económica y energética a la que se enfrenta el país caribeño.
Este miércoles 18 de febrero de 2026, en rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que el gobierno de Estados Unidos se mantiene al pendiente de las decisiones que se puedan tomar desde La Habana y que podrían impactar positiva o negativamente su futuro:
Son un régimen que está cayendo. El país está derrumbándose y creemos que va en su interés realizar cambios muy drásticos muy pronto.
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Leavitt retomó declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el propio presidente, Donald Trump, por no hizo alusión a ninguna otra medida que pudiera ser tomada por el país norteamericano respecto a la isla:
(…) obviamente queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio.
No estoy dictando ninguna acción que podamos tomar para lograrlo, pero, por supuesto, lo mejor para Estados Unidos es que Cuba sea una democracia verdaderamente libre y próspera.
Cuba muestra disposición al diálogo con EU
Días atrás, como parte de sus declaraciones en una comparecencia televisada, Miguel Díaz-Canel aseguró que la isla “está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos” sobre “cualquier tema”, para construir “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”.
Señaló que está en disposición de hablar con Washington desde una posición de respeto a la soberanía y la “autodeterminación” del país caribeño sin abordar temas que, para el Ejecutivo de La Habana, se puedan “entender como injerencias”.
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Crisis en Cuba y sus elevadas tensiones con EU
Es preciso señalar que Cuba sufre una grave crisis energética desde mediados de 2024 por las frecuentes averías en sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar el combustible para su infraestructura de producción energética, a lo que se suman las presiones de Estados Unidos.
Y es que, días atrás, el gobierno de Donald Trump anunció nuevas medidas en coerción a Cuba, amenazando con aranceles de hasta el 50 % a países que vendan o suministren petróleo a la isla, decretándola como una “amenaza” a la seguridad nacional de Estados Unidos.