Estados Unidos.- El amor de madre a veces no es suficiente para mantener a los niños a salvo, pues está generando conmoción el caso de un menor de 11 años de edad en Nuevo México, el cual antes de morir confesó haber sido apuñalado una y otra vez por su propia mamá.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo 10 de julio en Hobbs, Nuevo México, cuando Mary Johnson, de 49 años de edad se encontraba con su hijo Bruce Johnson Jr., en su casa. Y luego, en medio de la madrugada, el padre del menor fue alertado por unos fuertes gritos mientras dormía, por lo que no dudó ni un segundo en llamar a emergencias.
El Sheriff del Condado de Lea explica que, al llegar al lugar, los agentes de policía encontraron al pequeño Bruce, de 11 años, tendido sobre su cama y con múltiples heridas de arma blanca en su cuerpo. Mientras que Mary, su madre, fue hallada en otra habitación, también con heridas de elemento corto punzante, pero menos graves que las de su hijo. Así pues, ambos fueron atendidos por los Bomberos de Hobbs y posteriormente trasladados a un hospital cercano.
Luego, al llegar al centro asistencial, el pequeño todavía consciente logró relatar a los detectives lo que había sucedido en medio de la noche, confesando que fue su propia madre quien lo apuñaló en reiteradas ocasiones. Minutos después, el pequeño Bruce falleció debido a la gravedad de sus lesiones.
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Los primeros reportes señalan que la madre habría agredido a su hijo y posteriormente se habría causado lesiones a sí misma para no levantar sospechas del brutal crimen que acababa de cometer. Sin embargo, tras la declaración del pequeño esta pudo ser detenida y ahora enfrenta cargos por el asesinato en primer grado de Bruce Johnson Jr.
Este caso ha generado gran conmoción entre los residentes, pues resulta inexplicable qué es lo que puede llevar a una madre a cometer tan brutal crimen en contra de un pequeño indefenso, por lo que exigen todo el peso de la ley sobre esta mujer de 49 años.