Nigeria. Durante la madrugada de este viernes 21 de noviembre, el silencio en la comunidad de Papiri Agwara, en el estado de Níger, se quebró con la irrupción de un grupo armado que tomó por asalto la escuela católica privada St. Mary. Mientras las alumnas dormían en los dormitorios, los atacantes ingresaron al plantel y secuestraron a decenas de ellas, en un episodio que vuelve a encender las alarmas en una región golpeada por ataques consecutivos contra centros educativos.
La Policía estatal confirmó el hecho horas más tarde a través de un comunicado en el que detalló el despliegue de unidades tácticas, personal militar y agentes de diversas corporaciones hacia los bosques que rodean la zona. El comisario Adamu Abdullahi Elleman aseguró que existe un “compromiso pleno” para encontrar a las estudiantes y llamó a la población a mantener la calma mientras avanzan las operaciones de búsqueda.
Te puede interesar leer: Eleva EU a 15 mdd la recompensa por exolímpico convertido en capo del narco
La Diócesis Católica de Kontagora se sumó a las voces de condena, lamentando el ataque y expresando preocupación por la integridad de las jóvenes. Informó que notificó de inmediato a las autoridades de seguridad y que colabora estrechamente con líderes comunitarios para apoyar los esfuerzos de rescate.
La Policía explicó que investiga por qué la institución mantenía actividades pese a existir una orden oficial que suspendía clases en zonas consideradas de alto riesgo. Medios locales estiman que entre 50 y 100 alumnas habrían sido secuestradas, cifra que recuerda episodios recientes en Kebbi y Kwara, estados sacudidos por raptos y ataques mortales en las últimas semanas.
¿Qué explica la persistencia de ataques y secuestros en distintas regiones del país?
La expansión de bandas criminales y redes armadas que ven en el secuestro un negocio rentable, sumada a la presión constante de grupos extremistas y a un contexto político tenso, ha permitido que la violencia se mantenga y se desplace por amplios territorios del norte y oeste de Nigeria, pese al reforzamiento militar anunciado en meses recientes.