La presidenta brasileña Dilma Rousseff presentó hoy un paquete de
medidas contra la corrupción como respuesta a las manifestaciones
antigubernamentales que el domingo sacaron a las calles de todo el país a
dos millones de personas.
En un solemne acto celebrado en el Palacio del Planalto, sede de la
presidencia brasileña, Rousseff y el ministro de Justicia, José Eduardo
Cardozo, anunciaron el conjunto de iniciativas para luchar contra el
desvío de dinero y la corrupción que enviarán ahora al Congreso.
Entre ellas, la criminalización de la creación de ?cajas B? para los
partidos políticos, es decir, las contabilidades paralelas creadas para
ocultar fuentes de dinero utilizado en campañas electorales.
De ser aprobado en el Congreso, ello supondría que se puede castigar
con entre tres y seis años a los infractores, según lo anunciado hoy.
Asimismo, Rousseff señaló que propondrá al Congreso criminalizar el
lavado de dinero en campañas electorales, que implica la ocultación de
fuentes ilícitas de dinero para las campañas, y este crimen estaría
penado con entre tres y diez años de cárcel.
Brasil.- En el paquete de medidas también se prevé un pedido de urgencia para
tramitar un proyecto de ley que castigue el enriquecimiento ilícito de
los funcionarios públicos, así como la prohibición de ocupar cargos
públicos de confianza a quienes tengan antecedentes por corrupción.
?Mi compromiso con el combate a la corrupción es coherente con mi
vida personal y con mi actuación política?, dijo la presidenta.
?Tengo la convicción de que se debe investigar y castigar a los
corruptos y corruptores para garantizar la protección de los inocentes?,
agregó la jefa del Estado, tras firmar el paquete de medidas que deberá
ser ahora examinado y aprobado por el Legislativo, algo que no está
garantizado, pues el Ejecutivo dispone de una frágil mayoría en la
cámara.
De esta forma, Rousseff responde a las masivas manifestaciones por
todo el país del pasado domingo, cuando dos millones de personas
salieron a las calles de las principales urbes de Brasil para protestar
contra la gestión gubernamental y la corrupción en la petrolera estatal
Petrobras.
En un clima de débil crecimiento económico y de continuado escándalo
mediático por la imputación de decenas de políticos en la trama
Petrobras, entre ellos el tesorero del Partido de los Trabajadores (PT)
de Rousseff, la aprobación del gobierno cayó a mínimos históricos en más
de dos décadas.
Sólo el 13 por ciento de los brasileños considera ?bueno? al gobierno
de Rousseff, mientras un 86 por ciento considera su gestión ?mala? o
?regular?, cinco meses apenas de ser reelecta por un estrecho margen,
según una encuesta publicada hoy por el Instituto Datafolha.
BS
Brasil anuncia paquete anticorrupción
En un solemne acto celebrado en el Palacio del Planalto, sede de la presidencia brasileña, Rousseff y el ministro de Justicia, anunciaron el conjunto de iniciativas para luchar contra el desvío de dinero y la corrupción que enviarán al Congreso.
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