Medio Oriente. Ante el aumento de la tensión en Oriente Medio y el riesgo de una interrupción prolongada del suministro energético global, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció una liberación progresiva de 400 millones de barriles de petróleo al mercado internacional, una medida extraordinaria diseñada para frenar el impacto que ya provoca la crisis en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta.
El plan, considerado uno de los mayores en la historia del organismo energético, contempla que cerca del 70 por ciento del crudo provenga de reservas estratégicas de países del Grupo de los Siete (G7). La decisión fue acordada durante una reunión virtual de líderes celebrada el 11 de marzo, en la que se buscó coordinar una respuesta conjunta ante la creciente presión sobre los mercados internacionales de energía.
La medida se produce en medio de una escalada de tensiones tras ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, un episodio que detonó un repunte inmediato en el precio del petróleo y una fuerte volatilidad en los mercados energéticos. Como parte de la estrategia de contención, la AIE decidió liberar aproximadamente un tercio de las reservas estratégicas de sus 32 países miembros.
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Los mercados reaccionaron con cautela. Las bolsas europeas registraron pérdidas moderadas, aunque sin señales de pánico financiero. En contraste, el petróleo retomó su tendencia alcista: tanto el Brent como el West Texas Intermediate llegaron a subir alrededor de 5 por ciento antes del cierre de operaciones.
El director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, confirmó que la decisión fue adoptada por unanimidad y advirtió que el organismo continuará monitoreando la evolución del conflicto para evaluar nuevas acciones si la situación lo requiere. A pesar del anuncio, el precio del Brent volvió a subir durante la tarde, superando los 91 dólares por barril.
La magnitud del plan supera intervenciones anteriores del organismo, fundado tras la histórica Crisis del petróleo de 1973. Incluso rebasa la liberación de reservas de 182 millones de barriles realizada durante la Invasión rusa de Ucrania en 2022.
Durante la reunión del G7, el presidente francés Emmanuel Macron subrayó que la coordinación entre economías occidentales busca enviar una señal clara de estabilidad al mercado energético. Según explicó, el volumen de petróleo liberado equivale aproximadamente a 20 días del crudo que normalmente atraviesa el estrecho de Ormuz. Francia, agregó, aportará 14.5 millones de barriles.
El mandatario también pidió a otras naciones evitar restricciones a las exportaciones que puedan incrementar la volatilidad. Sin mencionar directamente a China ni a India, advirtió que acumular reservas de manera oportunista podría agravar la crisis energética mundial.
Comercio marítimo en zona de guerra
Macron también alertó que, aunque no hay pruebas de que el estrecho haya sido minado, la capacidad militar iraní sigue activa y la región permanece en un escenario de alta tensión. Por ello consideró prematuro desplegar una misión militar para proteger el tránsito comercial, aunque reconoció que eventualmente podría ser necesario un sistema de escoltas marítimas coordinado con navieras, transportistas y aseguradoras.
El líder francés insistió además en que la crisis energética no debe servir como argumento para relajar las sanciones contra Rusia, postura que comparten los países del G7, quienes mantienen su respaldo a Ucrania.
¿Qué otros sectores del comercio global están siendo afectados por la crisis en el estrecho de Ormuz?
Además del petróleo, el conflicto ya comienza a impactar otros sectores estratégicos del comercio internacional. Según explicó Macron, las tensiones en la región también afectan el transporte de gas natural y fertilizantes, productos clave para la economía global.
De acuerdo con las estimaciones, cerca de un tercio del flujo mundial de fertilizantes presenta alteraciones debido a la inestabilidad en Oriente Medio, una situación que podría repercutir tanto en la seguridad alimentaria como en las cadenas de suministro agrícolas en distintas regiones del planeta.