Culiacán, Sin.- Dos voces espléndidamente, se
presentaron en el recinto cultural más importante de esta ciudad impregnándolo
de una magnifica modulación, Aylin Pérez y Steplen Costello quienes cantaron
famosos duetos de amor de las mejores óperas y musicales, un silencio de
admiración se apoderó de los presentes, quienes estallaban en aplausos, al
final de cada interpretación, por lo insólito de las voces de esta pareja de
amor, presentada por la Sociedad Artística Sinaloense, y en trabajo conjunto
con el Instituto Sinaloense de Cultura, en la temporada de Primavera 2014.
El programa duró dos horas y media, incluido
un intermedio, y fue complementado por el dúo de violín y cello integrado por
los virtuosos Olena Bogaychuk y William Edgar James Burrows, integrantes de la
OSSLA, quienes además de la música de cámara, dieron un respiro a los
vocalistas.
El programa concluyó con el público de pie, y
la pareja sensación de Estados Unidos, regaló dos encores: La tradicional O Danny Boy, en la voz de Costello, y Estrellita, de Manuel M. Ponce, en la
preciosa voz de Ailyn Pérez.
Desde el inicio, el par de cantantes arrebató
al público. De hecho, no hubo momento del programa para el desperdicio.
Abrieron con el dueto Oh, qual
pallor!…Un di felice, de La
traviata, de Verdi, en la que Alfredo le declara su amor a Viloleta, y que
los vocalistas acometieron con vigor, con voces potentes pero aterciopeladas, y
una soprano que derrochaba carisma y belleza.
Luego Depuis
le jour, de la ópera Louise, de
Marc Antoine Charpentier, una canción de entregado amor cantado por Ailyn,
mientras que Costello acometió con Salut!
Demeure chaste et pure (¡Saludo, morada casta y pura, siento que el amor se
apodera de mi!), de la ópera Fausto,
de Charles Gounod.
Luego, juntos, la parte donde Nemorino bebe
el elíxir para que Adina se enamore de él en el dueto Esulti pur la barbara, de
Elíxir de amor, de Donizetti, cantada con gracia y donaire por ambos
vocalistas.
Tras esta pieza fue la primera intervención
de Olena Boaychuk en el violín y Williams Edgar Borrows en el cello, que arrebataron
con las breves pero bellísimas piezas Minuetto,
de Luigi Bocherini, y Chansón de matin
(opus 15, No. 2) de Edward Elgar.
Luego tornó Ailyn Pérez para pedir disculpas
por un cambio inesperado del programa al no interpretar Costello el aria Che gélida manina (Qué fría mañana) de
Puccini, debido a problemas en su voz por el cambio de clima, aunque sí
participó en el resto del programa.
Así que, sola, ofreció una bella
interpretación del aria Si, mi chiamano
Mimi (Sí, me llamo Mimí), para luego reincorporarse Costello y cantar
juntos O soave fanciula, ambas de La Bohemia, de Puccini.
La segunda parte abrió, con un cambio de
vestuario de la soprano con un vestido verde con una falda de amplio vuelo, y
con Costello, cantó el dueto de amor de Romeo
y Julieta, de Gounod: Angel adorable, y luego siguió una hermosa interpretación de
la pieza Adiós, de Francesco Paolo
Tosti, con acompamiento del piano y del violín de Olena Bogaychuk.
Ailyn cantó sola dos
piezas de Fernando Obradors: Al amor/ Del
cabello más sutil, esta última de una factura muy buena. Luego la pareja
interpretó Suzel, buon di (Suzel,
buen día) de El amigo Fritz, de
Pietro Mascagni.
Aquí, otra participación del dúo de violín y
cello con la pieza Tango, de Isaac
Albeniz, y el tango El Choclo, de Ángel
Villoldo, que sonaron de maravilla, para cerrar los vocalistas con el dúo del
musical Amor sin barreras, de Leonard Bernstein: One hand,
one heart/ Tonigth.
Luego, lo que sucede
siempre, cuando se logra una admiración, el publico les expresaba con palmas
continuas y con gran sonido surgido desde lo mas profundo del corazón lleno de
admiración, un detalle en flor para cada uno, la noche continuaba con
comentarios que se escucharon en los pasillos del ahora modulado Teatro Pablo
de Villavicencio.
Este evento logra
nuevamente una calificación perfecta para la SAS, quienes crecen día a día con
los espectáculos que ofrecen en su cartelera. YRM
Modulan Aylin Pérez y Stephen Costello al Villavicencio
Con la visita de Aylin Pérez y Stephen Costello, el recinto más importante de Culiacán, se lleno de voces de impecable sonido
Fuente: Internet