México, D.F.- El Tour
“Cena Para Desayunar” de Kalimba llenó de baile y éxitos al Pepsi
Center, lugar que el cantante eligió para celebrar su aniversario número
10 con invitados como Samo.
Luces moradas y blancas lo alumbraron a su salida a las 21:10 horas
cuando, vestido con pantalón y saco negros acompañado de una camisa
azul, comenzó su repertorio con guitarra en mano en el tema “Viernes”,
“Jamás” e “Inevitable”.
Sin quitarse sus lentes oscuros saludó a su público antes de
interpretar “Dime que no” y “Sólo déjate amar”: “Estoy agradecido con
todos y cada uno de ustedes, así me siento en este momento; estoy muy
entregado porque quiero ser el mejor artista que puedan ver en el
escenario, ustedes merecen eso con este tiempo y el apoyo que hemos
logrado juntos. El mensaje que quiero dar a lo largo de este show es que
los amo, son maravillosos, especiales y grandiosos”.
Sus ocho bailarines entraron al ritmo de “Estrellas rotas”, su nuevo
sencillo, cuando el romanticismo se convirtió en más bailable y
despertó tanto aplausos como cánticos.
“Mi música no es el fin de lo que yo hago, es el medio y mi fin es
Dios. Hace tiempo le dije ‘llévame’ y no me contestó sacándome de los
problemas, les consta, porque me ha metido en muchos sino con amor en mi
corazón”, dijo al momento de poner voz a “Antes de ti”, una canción
cristiana.
En su primer concierto estuvo con él y 10 años después Kalimba
compartió el escenario con Samo, a quien recibió con un efusivo abrazo y
hasta elogió su vestuario que constó de una camisa dorada y su
característico sombrero. Así dieron lugar a uno de los instantes claves
de la velada con las esperadas “No me quiero enamorar” y “Tocando
fondo”.
Una fiesta hizo con los acordes de “Vasos vacíos”, cóver de Los
Fabulosos Cadillacs, junto a cuatro músicos y tres coristas para después
cumplir su promesa de bailar una coreografía cambiándose a una camisa
más cómoda en “Lat’n party”; más tarde, en un cambio completo de estilo
llegó el turno a versiones acústicas de “Tú tienes un lugar”, “Mi otro
yo” o “Se te olvidó”.
Con uno de los grupos que les abrió haciendo los coros, Los
Savignon, siguió “No puedo dejarte de amar”, “Este frío” y se puso
detrás de los tambores en “Juntos caminando” en una peculiar salsa que
hizo mover a los presentes con la cual se despidió.
Latidos del corazón midieron los gritos para que volviera y
finalmente lo hizo con “Ella baila sola”, “Duele” o “Un nuevo mundo sin
ti” para irse pasadas las 23:00 horas.
SA
Kalimba festeja una década con sus fans
Con invitados como Samo, el cantante celebró en el Pepsi Center el décimo aniversario del inicio de su carrera como solista
Fuente: Internet