Ciudad de México.- En un álbum que saldrá el viernes –primer material nuevo de Jarre en
ocho años–, el artista francés convoca a colegas que considera claves
en la música electrónica y los reúne en estudios donde pueden hacer
alarde de sus estilos únicos.
“Electronica 1: The Time Machine”, que estará seguido por un volumen
dos el año próximo, contiene composiciones de Jarre con artistas tan
diversos como los trip-hop Massive Attack y Vince Clarke, la sensación
del synth-pop Erasure, además de DJ Moby y Pete Townshend.
Jarre, deseoso de hablar filosóficamente sobre su música y
actualizado en las últimas tendencias, se mofa de la noción de que su
álbum es simplemente un popurrí de celebridades, lo cual es actualmente
la fórmula de la industria para lanzar pegajosos “singles”.
Con la mayoría de tales colaboraciones “uno envía un archivo a
alguien que ni ha conocido y todo se hace de una manera completamente
abstracta, a veces más por razones de mercadeo que por otro motivo”,
dijo Jarre a la AFP durante una visita a Nueva York.
En cambio, para este proyecto -explicó- “nos basamos en la idea de
viajar físicamente para conocer a la gente, para unir nuestros ADNs en
los estudios, y no a través de representantes ni abogados”.
En lo que es una declaración metafórica de sus intenciones, Jarre
tomó las huellas digitales de todoso sus colaboradores y las está
fusionando con las propias en una serie de pinturas.
Jarre explicó que eligió para su álbum a artistas “que tienen un
elemento atemporal, ese tipo de sonido orgánico que se reconoce
instantáneamente”.
Jarre se convirtió en una sensación internacional con su álbum de
1976 “Oxygene”, que contenía seis pistas de sintetizador melódico
grabadas en casa.
Pronto atrajo enormes multitudes a sus elaboradas actuaciones llenas
de efectos de luz. Su concierto de 1997 para celebrar el 850 aniversario
de Moscú atrajo a 3,5 millones de personas y fue transmitido en vivo en
la estación espacial rusa.
A sus 67, Jarre ha pasado la mayor parte de las últimas cuatro
décadas trabajando en solitario en su estudio en los suburbios de París,
atiborrado de computadoras, teclados y otros instrumentos de su
carrera, excepto su famosa “arpa láser”.
En el tema más importante del álbum, Jarre viaja a Austria para
trabajar con Tangerine Dream, el grupo alemán también pionero de la
música electrónica en los años ’70.
El líder de Tangerine Dream, Edgar Froese, murió en enero a los 70 años y su trabajo con Jarre es el último de su carrera.
El tema resultante, “Zero Gravity”, se remonta a los clásicos discos
tanto de Tangerine Dream como de Jarre, con sus progresiones
electrónicas estables que se transforman en “ambient”.
“Siempre me pareció que la música electrónica proviene
de Alemania yFrancia, pero que tenían distintos enfoques. Las bandas
alemanas tenían un enfoque robótico y hacían como una apología de las
máquinas”, dijo Jarre.
En cambio, según el artista, en Francia él tenía una perspectiva más
“impresionista” de la música, que estaba inspirada en grandes clásicos
como Ravel y Debussy.
También permitió que sus secuenciadores, que en su mayoría estaban programados a mano, sufrieran “sutiles accidentes”.
La inclusión de Townshend en el álbum puede parecer sorprensiva, pero
Jarre adjudica a su banda The Who la integración de los sintetizadores y
secuenciadores al rock. Su colaboración (titulada “Travelator, Parts 1,
2 and 3”) está diseñada como una mini ópera rock.
“Suns Have Gone”, la canción con Moby, se basa en un acorde menor
repetido, un sonido característico del melancólico artista a quien Jarre
llama afectuosamente “el Woody Allen del techno”.FG
Jean-Michel Jarre, pionero de la música electrónica publica nuevo disco
Cuando Jean-Michel Jarre ayudó a crear la música electrónica en los años '70, su sonido fue revolucionario. Ahora que el género se ha normalizado y es parte de la cultura pop, Jarre busca rastrear esta evolución.
Fuente: Internet