Ciudad de México.- A sus 71 años de trayectoria artística y con
un arsenal de premios y reconocimientos por su trabajo, el actor
Gustavo Rojo confesó que al salir a escena todavía siente mariposas en
el estómago.
?Sigo viendo al teatro con la misma ilusión de cuando empecé y siento
las mismas mariposas en el estómago cuando voy a salir a escena?,
declaró Rojo tras apadrinar el proyecto final de la nueva generación de
alumnos del Instituto Andrés Soler.
Recordó que el año pasado, cuando participó en la obra ?Doce hombres en
pugna?, al lado de 11 actores más de mediana y larga carrera, comentaban
entre sí que al grito de la tercera llamada, sentían la misma emoción
de cuando eran jóvenes.
?Hace poco, Héctor Suárez me dijo que en aquella obra aprendió mi
disciplina, y yo le dije: ?pues yo de ti igual?. Y es que cada noche era
una fiesta verlos a todos, ver su esfuerzo y cómo se daban por entero
con el mismo entusiasmo de cuando estudiábamos?, platicó.
Al disfrutar del trabajo de los egresados de la 63 generación de la
referida escuela de arte dramático, a través de la función
?Purificados?, de Sarah Kane, Gustavo Rojo compartió con la prensa que
le fue imposible no acordarse de las primeras veces que subía al
escenario para recibir el aplauso del público.
?Estudiar era una emoción, inclusive, ayudar con la escenografía, con el
mobiliario. Es algo que sólo te da ese amor hacia el teatro y que no me
ha abandonado nunca. Gracias a Dios, he recibido muchas satisfacciones a
lo largo de las 200 obras que he realizado en mi vida como
profesional?.
Rojo ha interpretado textos de William Shakespeare, Lope de Vega y
Miguel de Cervantes, entre otros autores, y aunque no todos sus trabajos
han logrado el éxito, asegura que jamás recibió una rechifla de parte
de los espectadores.
?La rechifla se usaba hace muchos años y por suerte, fue antes de mi
tiempo. El público siempre ha sido respetuoso, si no le gusta tu trabajo
empiezan a irse o a aplaudir antes de tiempo, pero no he tenido el
infortunio de que me chiflen?.
Para el primer actor sería difícil definir cuál de todas las piezas en
las que ha participado tiene un mayor significado, pues todas conmemoran
algo importante.
?El teatro musical me gusta mucho. Por ejemplo, me acuerdo de las obras
que hice con Silvia Pinal. De la que hice en Alemania sin saber alemán
porque sólo me lo aprendí fonéticamente. Es complicado decir una sola,
tendría que escoger varias y por diferentes razones, pues de cada una he
aprendido muchas cosas?.
A los 18 años, Gustavo Rojo hizo una gira teatral con Andrés Soler
(1898-1969), cuya experiencia fue fabulosa porque Andresito, como le
llamaba, ?me quería mucho y me enseñaba, son cosas que no he olvidado
nunca?.
Con su hermano, Fernando Soler (1895-1979) hizo una película y conoció a
los otros dos, Domingo y Julián, quienes fueron como sus protectores.
?Trabajar con ellos fue como estar en una academia, sólo que al lado de
gigantes de la actuación?.
En aquel entonces, les guardaba un gran respeto, pues sabía que se
trataba de primeros actores. Sin embargo, lamenta que en la actualidad
las nuevas generaciones de actores no lo hagan frente a los de
trayectoria.
?Nosotros nos levantábamos de la sala de maquillaje cuando entraba doña
Sara García o le cedíamos el asiento, ahora ya son un poco más cuates y
tampoco está mal, pero creo que deben fijarse más en el respeto, en lo
que hacemos y tratar de aprender algo?, puntualizó.
En la obra ?Purificados?, bajo la dirección de Guillermo Rueda en el
Teatro López Tarso, actuaron Daniela Miranda, Hugo Moronatti, Daniela
Rosas e Israel Cepero. TJ
Gustavo Rojo aún siente mariposas en el estómago al hacer teatro
Recuerda el aprendizaje que adquirió de los hermanos Soler
Fuente: Internet