Mazatlán, Sinaloa.– Luego de cinco años en la “clandestinidad” por problemas legales, de los que recientemente salió bien librado, logrando su libertad financiera, Julión Álvarez regresó a los escenarios por todo lo alto, rompiendo récords de reproducciones en apps digitales y llenando estadios, plazas o palenques, y con ello, comprueba porqué es el “Rey de la Taquilla”.
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Previo a saltar al ruedo del Palenque de la Feria Nacional de Durango 2022, en el acto inaugural, el oaxaqueño con orígenes duranguenses por rol materno, mencionó que está listo para continuar su carrera, incluso, dispuesto a contar su historia de 15 años en los escenarios, pero también, todo lo vivido en el tiempo en que tuvo que alejarse de su público, estudios de grabación, sets de filmaciones, pero que le sirvió para reencontrarse consigo mismo y con su familia.

Además, consciente de toda la “competencia”, se dijo dispuesto a innovar en su sonido y estilo, claro, sin perder la particularidad musical que lo ha convertido en uno de los máximos exponentes de la música regional mexicana, por ello, está dispuesto, salvo primeros materiales como solista, a contribuir en duetos con el Grupo Firme, Edén Muñoz o hasta Christian Nodal, si se diera la oportunidad.
El chiapaneco se mostró agradecido de poder regresar una vez más al Palenque de la Feria Nacional de Durango, sobre todo, por el récord de venta de boletos, los cuales se agotaron en cuestión de hora, reafirmando así su poderío en la industria musical, con un nombre que pesa y que pesó su ausencia.

El redondel estaba listo, los ánimos de miles de almas más que encendidos, y Julión Álvarez estaba más dispuesto que nunca en dejar su espíritu en él, no sin antes dar con un enorme letrero las “Gracias Durango”, a quienes hicieron un éxito este primer Palenque de la Fenadu 2022, en el que éxitos como “Y Fue Así”, “Como Este Cabrón”, “Fuentes de Ortíz”, “El Amor de su Vida”, “Y Tu”, pusieron a cantar a sus enamorados seguidores, mientras que “La María”, “La Frontera”, “El Bombón” y las tradicionales “Mulas de Moreno”, hicieron levantarse de las butacas a los asistentes para menear el “bote”.

A Julión, el público lo quiere y se le entregó por completo, al grado que, entre canción y canción, le hacían llegar ramos de rosas rojas o girasoles, los cuales, agradecía con una sonrisa y con más ánimo interpretaba parte de su repertorio.
