México.- La actriz y cantante, con 40 años de
trayectoria artística, Daniela Romo brindó en favor de la vida en el
Teatro de los Insurgentes, después de que el 31 de octubre se enteró que
padecía cáncer de mama, el cual le obligó a someterse a 30 sesiones de
radioterapias y del cual ya fue dada de alta.
“Todos los años el día de mi cumpleaños voy al doctor a que me revisen
todo y que salgas como coche nuevo aunque un poco mal porque te ven por
el escape. En seguida me notaron que tenía algo que no tenía antes en el
seno izquierdo, una bolita pequeña”, dijo en conferencia.
“El 6 de diciembre comencé con quimios y era un tumor triple negativo,
es mortal. Pensamos que esta enfermedad no es cuestión de suerte sino de
muerte”, recalcó.
Con gran humor, Romo se mostró con la cabeza rapada que dejaba ver unos
cuantos cabellos que crecían tras esta enfermedad que retrasó el
lanzamiento de su álbum para festejar sus cuatro décadas, debido a los
siete meses que estuvo en tratamiento.
“Finalmente triunfé este fue el papel de mi vida, eso le dije al doctor
Héctor Villalobos, que es el director de oncología. Y para el papel más
importante de tu vida, ni siquiera te importa cambiar de look, además me
pagaron más que a Demi Moore y a todas esas que cobran veinte millones
de dólares, me pagaron con otro pedazo de vida que agradezco muchísimo a
toda esa producción que me contrató y me dio esa vida”, dijo.
“Usted produce, usted dirige y yo lo hago, usted me dice lo que tengo que hacer y eso voy a hacer”, le comentó a su médico.
Lo más complicado fue ver sufrir a la gente más cercana, pues ella siempre ha sido muy positiva y nunca se dejó vencer.
“Me sentí vacía en ese instante, yo no lloré en ningún momento. No
quería que se supiera por mi madre, es una persona mayor y estoy en la
obligación de cuidarla a ella. La preocupación de los demás me dolía
más”.
Comentó que fue capaz de probarse hasta dónde podía tener el carácter y
la fuerza, con la mejor actitud y buena cara antes las circunstancias.
“Siempre he sido alegre, feliz, así todos los días, incluso con dolor
físico. Al final los doctores me dieron las gracias porque les di una
lección de alegría. No perdí nada, yo he ganado la vida, el vacío lo he
ganado por la vivencia”, puntualizó.
A su lado, estuvo Patricia Reyes Spíndola quien sirvió
como un gran apoyo, con la que se llenó de fuerzas para raparse y
sostener que esto era sólo una manera de volverse a parir.