Ciudad de México.- El académico de la lengua española Francisco Rico reconoció hoy que
cuatro siglos después de haber escrito El Quijote, Miguel de Cervantes
Saavedra (1547-1616) sigue siendo un hombre “del que no sabemos nada”.”Debía
ser más bien callado, muy vanidoso, justamente vanidoso”, dijo a Efe
Rico (Barcelona, 1942), quien dirigió la última edición corregida de
El Quijote, la publicada en 2004 con motivo del IV centenario de la
publicación de la novela.”Yo he dicho también alguna vez que no
hay libro (como el Quijote) en que el autor esté más presente sin estar
en absoluto mencionado, ni aludido, ni nada”, salvo en algunas escenas
del cautiverio en Argel, señala Rico, de visita a México para recibir un
premio que le ha otorgado el Colegio de México (Colmex).”(A
Cervantes) se le ve continuamente. Sin que se le mencione prácticamente
nunca en primera persona, lo vemos enseguida: esa ironía, esa distancia,
ese tomarlo todo nunca del todo en serio ni nunca del todo en broma.
Eso es el Cervantes personaje”, apunta.El filólogo reconoce que
“estaría muy bien” saber más del Cervantes histórico porque ello podría
aportar algunas claves más al conocimiento de su obra literaria.”Hay
documentos de que compró, vendió, que incautó unas tierras, pero a
saber de dónde sacaba el dinero cuando no lo ganaba escribiendo: de su
mujer, de su hermana y de su hija. Pero no está en términos muy claros”,
comenta.”También con su editor hacía de mediador financiero,
prestando dinero, al parecer, a señoritos de buenas familias que estaban
en Valladolid (…) Luego al final de su vida, eso sí, seguro, se hizo
muy beato, muy beato”, añade.Su afán aventurero y su ánimo de servir a la Corona también formaron parte de la vida de Cervantes.”Él
lo que hubiera querido es que Felipe II fuera a conquistar Jerusalén
(…) pero se da cuenta de que eso no es de los tiempos. Entonces, sin
entusiasmo, acepta la situación”, apunta el académico.Otro de
los sueños incumplidos de Cervantes fue precisamente dejar España y
ejercer en América un cargo público para la Corona durante el reinado de
Felipe II (1527-1598), algo que nunca sucedió.”A lo mejor
hubiera venido aquí, se hubiera instalado en plan ‘reinona’ y hubiera
escrito tres libros más, mientras allí en España estaba más zurrado y
tenía que buscarse la vida”, señala.Pese a las incógnitas que
existen en torno a la vida del escritor y de su personalidad, el término
“cervantino” sí lo tiene muy claro el también director de la Biblioteca
Clásica de la Real Academia Española de la Lengua (RAE).Corresponde
a cualquier escritor “que se preocupa muy poco de escribir
correctamente, pero que es maravillosamente transparente y sugestivo”,
explica.Cervantes fue alguien “que escribe como habla, con una
gran naturalidad y, aunque la sintaxis ortodoxa no lo admita, es de una
eficacia y de una clarividencia (extraordinarias)”, señala.Además,
todo lo “cervantino” muestra una “visión del mundo irónica,
desencantada, pero al mismo tiempo no negativa”, algo que, sin lugar a
dudas, es un halago, sostiene Rico.El académico ironiza con el
reconocimiento que ha obtenido por la publicación de la última edición
del Quijote, de la que se vendieron más de tres millones de ejemplares.”Yo
digo que todos mis pecados serán perdonados, espero, por la buena obra
que hice al hacer la edición del Quijote mejor, ¡qué demonios! Y además
más legible, más cómoda. Eso espero que en la otra vida me garantice las
puertas del paraíso”, comenta.Miembro de la RAE desde 1986 y
doctor honoris causa por las universidades de Nápoles (1992), Burdeos
(1994) y Valladolid (1996), este experto en Petrarca recibirá mañana el
Premio “Alfonso Reyes” 2013 en el Colmex.El evento forma parte
de las actividades conmemorativas del LXXV aniversario de la fundación
de La Casa de España, antecedente del Colmex, e impartirá una
conferencia magistral titulada “Los hermanos Raymundo y María Rosa Lida y
su aportación a la filología hispanoamericana”.El galardón, que
el Fondo Patrimonial del Colmex concede a destacados humanistas con
periodicidad variable, ya lo recibió el filósofo mexicano Luis Villoro
en 2010 y el poeta José Emilio Pacheco en 2011. TJ
Cuatro siglos después del Quijote no sabemos nada de Cervantes, dice experto
"Debía ser más bien callado, muy vanidoso, justamente vanidoso", dijo a Efe Rico (Barcelona, 1942), quien dirigió la última edición corregida de El Quijote, la publicada en 2004 con motivo del IV centenario de la publicación de la novela.
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