Guasave, Sin.- La
violencia que se ha venido haciendo presente en los proceso electorales, no
sólo en los discursos y en las redes sociales, ha venido subiendo de tono y las
elecciones que acaban de vivir los sinaloenses fue un milagro que no se hayan
ensangrentado, reconoció Mario López Valdez.
El Gobernador del
Estado expresó que lo que pasó con los taxis y camiones en Mazatlán y Culiacán,
el ataque a las oficinas de PRI en Mazatlán y las de un candidato en Los Mochis
son prueba de que quienes promueven y llevan a cabo estas acciones se han
venido pasando de la raya.
?Tengo que reconocer
que subieron de tono, estuvieron a punto de mancharnos un proceso, de que
hubiese quizás la posibilidad que se hubiera ensangrentado?.
??por fortuna no
ocurrió así. A nivel nacional lo percibieron como un proceso tranquilo y nos
preguntaron que si cómo había ocurrido y les digo: ?fue con un gran esfuerzo y
también le puedo decir que hasta como un milagro??, comentó.
López Valdez subrayó
que el Gobierno del Estado hizo su máximo esfuerzo para tratar de dar seguridad
a los sinaloenses y que pudieran salir a votar en un clima de tranquilidad,
pero los dejó solos el Gobierno Federal.
?Ese día nosotros
estábamos solos tratando de cubrir todos los espacios y tratamos de cubrir
todas las urnas. Había más de 12 mil gentes en la calle; teníamos helicópteros
en una vigilancia extrema?.
??la orden que había
era que ese día de la elección el Ejército y la Marina estuvieran acuartelados,
logramos sacarlos a la calle hasta las seis, siete de la tarde?, expresó.
El Gobernador dijo
que de que hay estrategias para inhibir los votos del contrario, las hay,
porque en las campañas los partidos y candidatos buscan no sólo mover a los
suyos, sino evitar que los de los adversarios se muevan.
ARG