Escuinapa,
Sin.- Línea Directa vivió el trayecto de Isla del Bosque
a El Palmito de El Verde, campo agrícola de esta región. A bordo de una
camioneta de redilas, ahí van los hombres y mujeres todos con sus equipos en
mano y los alimentos. Unos de los trabajadores aprovechan para dormir un tiempo
más. Otros listos por lo que les espera.
A lo largo del camino,
las unidades son desplazadas con sus distintas cuadrillas de trabajadores a los
campos agrícolas, curioso es temprana hora, y tampoco este equipo de reporteros
observó ninguna supervisión de los trabajadores de Vialidad y Tránsito del
Gobierno del Estado, sólo para verificar la seguridad de este tipo de
traslados.
Poco más de 20 minutos
llevó el traslado. Ya en el campo, en medio de las hortalizas, antes de
arrancar las labores, se disponen a desayunar para tener fuerza por las largas
horas que vendrán bajo el sol. Noemí Acosta Calderón, caporal de una de las
cuadrillas, nos explica cómo son distribuidos en los predios agrícolas.
?Nos acomodamos ahí,
dos por surco, comienzan a cortar el puro chile de tamaño que van queriendo, el
tierno no, y de aquí mandan el chile para otro, lado, pues se trae una
camioneta de 30 a 28 gente por camioneta?.
Reconoce que en estos
trabajadores, existe una mano calificada y dispuestas a realizar los cortes de
los productos agrícolas, son personas en su mayoría provenientes de los estados
sureños. Hay jornadas que en ocasiones cuando les va bien y tienen un ritmo
alcanzan hasta los 300 pesos, aunque en
otras suelen ser bajas.
?Pasan ya de las ocho
de la mañana aquí están los hombres y mujeres del campo, hay iniciado su
jornada en uno de los predios agrícolas ubicados en Palmito de El Verde del
municipio de Escuinapa?.
En estos predios la
lente de Línea Directa pudimos observar a jóvenes, adultos y hasta ancianos,
entre esta cuadrilla de trabajadores está Miriam Díaz, originaria de Escuinapa,
con 20 años en la labor del corte de chile, tomatillo y otras hortalizas que se
dan en la región. Es madre de familia y tiene una doble función en el campo
obtener el mayor ingreso para el sostenimiento de sus hijos.
?Pues a veces
descansamos los domingos, y cuando nos piden trabajo, pues trabajamos los
domingos a veces, y cuando nos toca por arpilla, lo que nosotros hagamos al
día pues entramos a las ocho y salimos a
las cuatro de la tarde, en lo que es el día normal?, dijo.
Lo mismo hacen Andrés,
Guadalupe, Esteban, y los nombres que usted quiera imaginar o preguntar entre
los jornaleros. Muchos con cachucha, pañuelos y sus suéteres puestos, paso a
paso entre los surcos realizan el corte de hortalizas; la meta, llenar las
arpillas, obtener un ingreso económico, aunque no hay seguro social, sólo el
popular para cuando se siente mal.
Labor que comienza la
mayoría de las veces a las 08:00 de la mañana y concluye en el campo a las
16:00, o bien, a las 17:00 horas, y llegar a casa para comenzar el trabajo de
mujeres de hogar.
?Le hemos contado como
amanecen, bajo qué condiciones se trasladan pero también como cumplen cada una
de su labor, en el siguiente reportaje, bajo qué condiciones viven, quienes
tienen una menor forma de vida?.
De sus condiciones de
vida, en los lugares donde pernoctan, o viven de forma temporal, al menos hasta
abril o mayo que duran los cortes de siembras, le contaremos mañana, algunos de
forma paupérrimas, pero también de aquellos que si es válido decir tienen un
mejor nivel y de cómo dejan a sus hijos, unos a la buena de Dios y otros a
cargo de un albergue.Ver el video aquí
LM
Jornaleros: Entre la tierra y el olvido
La cosecha de horas de trabajo que implica desvelos completos hasta llenar arpillas que les dejen ganancia y les permita sobrevivir en mejor condición
Fuente: Internet