México.- ¿Las vacaciones de Semana Santa te dejaron con un bolsillo vacío y el otro también?, para superarlo hay préstamos que pueden sacarte del “apuro”, pero ¡ojo! si no lo manejas bien, el remedio empeorará el mal.
Antes de aventurarte a pedir prestado a un banco, financiera, agiotista, etc, debes considerar algunos puntos esenciales para que la deuda no se te revierta, y al final, termines pagando más del monto de la deuda.
-No pidas más de lo que necesitas: Cuando pides prestado debes devolver el monto junto con los intereses, comisiones, etc, lo que hará que la suma total a adeudar sea superior a la que te prestaron. Ajusta la cantidad que quieres solicitar y evitarás pagar más intereses.
-Paga lo antes posible: Intenta que el plazo de pago sea el mínimo. Asegurarte de que es una cuota que podrás asumir periódicamente. Cuanto más tiempo tardes en devolverlo, menos seguridad tendrá el banco y mayores serán los intereses.
-No te retrases en los pagos: Es muy importante que abones las cuotas en el plazo fijado sin retrasarte un solo día. Si te retrasas los intereses llegan y el tiempo para saldar aumenta. ¡Cumple con los pagos en el plazo previsto!
-Evita el dinero rápido y sin garantías: Existen algunas empresas que ofrecen “dinero rápido” y sin garantías de pago, ¡Ten cuidado! con éste tipo de préstamos, ya que podrían cobrarte intereses o comisiones más altas.
Fíjate en la TAE: Cuando vayas a contratar un préstamo fíjate en la TAE (Tasa Anual Equivalente), que es la que engloba el costo total del préstamo, incluyendo comisiones, intereses, gastos y comisiones. No hagas que el impulso por la necesidad te gane, analiza, compara y si de pedir prestado se trata, hacerlo con inteligencia.