Mazatlán, Sin.- Trabajar en la reparación de barcos camaroneros implica estar en el
concreto, recibir el calor del mismo, del agua del mar y sopletes que se usan
para la soldadura, lo que aunado al esfuerzo físico hace que el calor en estos
días parezca más de lo que marca el termómetro.
Así lo señalaron a Línea
Directa trabajadores en el muelle público del Parque Industrial Alfredo V.
Bonfil, donde en esta época de veda del camarón se dedican a preparar las
embarcaciones para la próxima temporada de capturas.
?Pues hay veces que se le cansa
a uno el caballo y se va uno a la sombrita?.
?No pues se siente uno muy
sofocado y con mucho calor y 35, 38 grados, falta todavía julio, agosto,
septiembre?.
?Pues es que te adaptas, te vas
adaptando, no pues nos falta todavía agosto?, expresaron.
Los trabajos de reparación
concluyen a principios del mes de septiembre, cuando está a punto de iniciar la
temporada de pesca, por lo que faltan los meses más
calurosos del verano. Los trabajadores comentaron que buscan la manera de no
deshidratarse y evitar desmayos como ha sucedido en años anteriores.CHG
?Y falta lo peor del calor?
Aseguran trabajadores de reparaciones de barcos en el muelle público, que tienen sensación de más de 40 grados centígrados y tratan de evitar los golpes de calor
Fuente: Internet