Ciudad de México.- Durante el partido entre los Angelinos de Los Ángeles y Marineros de Seattle en las Grandes Ligas, se llevaría una batalla campal por culpa de un pelotazo.
Corría la parte alta de la segunda entrada, cuando el bateador de Marineros, Jesse Winker, recibió un pelotazo del lanzador Wantz, provocando su enojo.
El equipo de los Marineros pedía al umpire expulsar al pitcher de los Angelinos por su acción ante Jesse, por lo que de inmediato se puso tenso el ambiente.
Winker primero tuvo unas palabras amigables para el cátcher de los Angelinos, luego este se iría a la caseta rival para encarar a los jugadores, donde el umpire trataba de impedir que la cosa se hiciera más grande, pero fue demasiado tarde.
Jessi dejo el bat y se puso los guantes para pelearse ante toda la banca de Angelinos, vaciándose por completo las bancas, mientras que los umpires miraban la pelea, para después expulsar a varios jugadores.
Parecía que todo había terminado, pero de nuevo se llevaría otro conato de bronca en el diamante, provocando la locura en los aficionados de los Angelinos quienes alentaban a sus muchachos.