Ciudad de México.- ¡Qué agallas! En 1997 llegaba a la NBA un joven llamado Allen Iverson que se convertiría en una sensación por sus habilidades dentro de la cancha y además quedará siempre en el recuerdo de los aficionados cuando le faltó el respeto a Michael Jordan.
Los Bulls jugaban de visita a la casa de los 76ers donde Iverson comandaba las acciones y dejar con la boca abierta a todos los presentes al efectuar un mortal movimiento que sería marca de la casa el famoso “crossover”.
Jordan al ver al novato decidido hacerle frente este lo marcó personalmente, pero nunca se imaginaría quedar en ridículo por Iverson al quedar mal parado al hacerle el “crossover” que le daría la vuelta al mundo.