Ciudad de México.- ¡No era tan malo como creían! En 1994 las Ligas Menores de las Grandes Ligas fueron sacudidos por la llegada del exbasquetbolista Michael Jordan, el cual buscaba probar suerte en el beisbol con la escuadra de los Barons de Birmingham, sucursal de las Medias Blancas de Chicago.
Jordan acudió a los entrenamientos luego de haberse retirado de la NBA y por la promesa a su padre de algun día incursionar en el beisbol profesional.
Su “Majestad” estuvo en la Clase AA con dicho equipo donde participó 127 partidos, conectando 88 hits, tres jonrones, 46 carreras anotadas, 51 producidas, 30 bases robadas, recibió 51 pasaportes y fue ponchado en 114 ocasiones.
A la defensiva cometió 11 errores. Su promedio de bateo fue de .202. tras finalizar la campaña.