Ciudad de México.- ¡Legendario! El 19 de julio de 1996 los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 se vivió un momento épico que quedará grabado en la historia del deporte y de la humanidad.
En la fiesta del deporte hizo su aparición el legendario exboxeador Mohammad ali, el cual tuvo el honor de encender el pebetero olímpico.
Ali con sus manos tembolorosas por el “Mal de Parkinson” disfrutó el momento que marcó a toda una generación.
Con sus dos enormes manos tomó la llama olímpica para luego encerderla y así firmar con letras de oro su ingreso al mundo de los inmortales.