Ciudad de México.- ¡Ladrido celestial! hace cinco años en mundo de la lucha libre y el deporte mexicano se sacudió por completo al darse la terrible noticia del fallecimiento del gladiador el Hijo del Perro Aguayo.
La ciudad de Tijuana , Baja California Norte, fue testigo de aquella noche fatídica de la cual aún no pueden recuperarse.
La noche del sábado 21 de marzo del 2015 la lucha libre vivió uno de los momentos más dolorosos en su historia.
El Auditorio Fausto Gutiérrez, en la ciudad de Tijuana, fue el testigo de aquella noche fatídica donde vio por última vez en acción al polémico luchador el cual hacía pareja con Manik para medir fuerzas ante Rey Misterio Jr y Xtreme Tiger.
La batalla se desarrollaba de forma normal entre cuatro estetas de probada calidad y preparación, cuando ocurriría lo impensable arriba del cuadrilátero.
El destino quiso que la velada terminara en tragedia, todo fue muy rápido, y hasta ahora no hay una razón clara de lo que ocurrió, pero aquel sábado, el Hijo del Perro Aguayo perdió la vida mientras luchaba.
Hoy a cinco años de su partida, el mundo de la lucha libre mexicana aún lo recuerda, como de las máxima figuras de su generación.