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Los Mochis, Sin.- Cuando su mamá falleció, la niña de aquellos tiempos y apenas 10 años de edad, Katty Gutiérrez, quedó a cargo de su abuelo, el entrenador de boxeo don Henry Gutiérrez, quien se negaba a aceptar que su nieta quería ser peleadora.
“Todo surgió cuando yo quedé a cargo de mi abuelo Henry, cuando ya fallece mi mamá, unas veces a lo mejor de tanto dolor o tanto querer desahogarme, encontré la forma mejor para poder desahogar tanto dolor, entonces, me venía aquí al ring a tirarle, en una de esas, mi tío Mauro me observa, pero todo fue a escondidas, donde nada más él y yo sabíamos, ya que mi abuelo en ese tiempo no estaba de acuerdo, él casi toda su vida estuvo metido en el boxeo, sabía lo difícil que era, en ese tiempo pues no había casi boxeo femenil, era muy difícil”, platicó de inicio.
Esta historia nace en el barrio bravo de La Cuchilla, en Los Mochis, Sinaloa, donde la casa de los Gutiérrez, por la calle Juárez, literalmente tiene por patio, un gimnasio.

Katty mueve una lámina para cruzar hacia el área del ring; también hay costales, peras y otros aparatos, donde narra sus inicios en el boxeo amateur, siendo cómplice de su tío Mauro, quien a escondidas la entrenaba y la llevaba a pelear, lo que de niña tomó como un refugio ante el inmenso dolor que sufría por perder a su madre.
“Tenía 10 años, 10 años tenía cuando eso pasó, y pues ya aquí me quedé (con sus abuelos), entonces, el deporte fue un refugio para mí, la verdad, tengo mucho que agradecerle por no haber agarrado otro camino, porque muchas veces en ese tiempo te desubicas, creo que me faltó pues…lo que…imagínate, el simple hecho para ustedes, pensar en eso (la muerte de una madre), no te da…y uno que ya lo vivió… pero pues gracias a Dios, tuve un gran abuelo que fue padre, madre, para mí fue todo, entonces, creo que eso fue la base, el deporte y él, lo que me llevó a ser lo que hoy soy”, mencionó.

Algún día su abuelo la iba a descubrir…fue después de un torneo local, cuando don Henry vio un morete en el rostro de Katty y tuvo que enfrentarlo.
“En un tiempo que yo hice como unas 10 peleas amateur con mi tío Mauro, que nadie sabía, me vio un día (Henry) con la cara lastimada, así un pequeño ‘moretito’, porque no entrenaba, ni siquiera entrenaba porque no podía pues, ya que él estaba aquí, y mi tío Mauro me daba manoplas, o me hacía entrenar, y mi abuelo ya me preguntó: ¿Qué estás haciendo, te pusiste los guantes?, porque sí sabía de mi inquietud, porque yo le dije, y pues me quedé así (en silencio), fui con mi tío Mauro y le dije y habló con él, le dijimos (a don Henry) y aceptó que debutara”, relató.
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“Hombres contra mujeres”, resulta una frase que implica mucha desigualdad, entre sueldos, patrocinios y más, reclama Katty Gutiérrez, incluso con voz más fuerte.
“Es muy difícil, la verdad, simplemente por la desigualdad que existe, y no tanto en el sueldo, que se me hace una injusticia, la verdad, porque creo que hacemos el mismo trabajo de los hombres, si no es que más, porque una mujer tiene su periodo (menstrual), donde nadie sabe si tiene que suspender sus entrenamientos, o qué es lo que pasa en todo ese proceso, entonces, creo que sí, la desigualdad de los sueldos es muy injusto, a parte de que muchos patrocinadores no se dan la oportunidad de patrocinarte, o de apoyarte, simplemente porque…siempre lo he dicho y no lo voy a callar ahora, porque no tienes unas ‘bolas colgando’”, mencionó.
Katalina García Gutiérrez rememoró que desde niña y hasta la fecha, hay quienes le llaman ‘marimacha’, por dedicarse al boxeo profesional, pero ni ese tipo de ofensas pudieron destruir sus sueños.
“Muchas veces la misma gente te desanima, ¿Cómo vas a pelear?, o simplemente, eres boxeadora, eres una ‘marimacha’, o sea, te enfrentas a todo eso, el simple hecho de que a ti te gustara un deporte de hombres, ya eras la ‘marimacha’ del barrio, entonces muchas veces eso si no tienes un autoestima segura de ti misma, te afecta, como ahora lo conocemos como bullying, que te hacen, entonces sí, me aventé muchas cosas, incluso hasta la fecha, de que soy la ‘marimacha’ del barrio, la ‘marimacha’ de los Gutiérrez y que no se qué”, dijo entre risas y frotando su vientre, con 6 meses de embarazo.
En la década de los 2000, Los Mochis fue considerada la ‘Tierra de Campeones’ por tener a 4 monarcas mundiales simultáneos, lo que inspiró aún más a la peleadora ahomense.
“Cuando yo me decidí meterme de lleno al boxeo, en ese tiempo había puro campeón hombre, estaban los campeones ‘Travieso’ Arce, ‘Kochulito’ Montiel, ‘Increíble’ Cázares y ‘Zorrita’ Soto, fue una ocasión que miré un programa, yo creo que iba debutando yo, tenía unas 2 peleas, apenas iba saliendo del cascaroncito, miré un cartelón y un evento donde estaban ellos, y cuando yo los vi dije: yo voy a ser la campeona mundial de Los Mochis, Sinaloa, y mi nombre ahí va a estar, dije, yo voy a salir, voy a ser la primera y voy a sonar”, recordó.
A las mujeres, pero también a la sociedad en general, Katty Gutiérrez aprovechó para recordarles que “los sueños se cumplen, pero no se cumplen solo soñando”, al tiempo que revive la gloriosa noche de su título mundial Paja de la Federación Internacional de Boxeo, que ganó por decisión unánime en Boca del Río a la norteamericana Hollie Dunaway.
“Todo empezó con un sueño, con una meta, siempre he dicho, los sueños se cumplen, pero no se cumplen solo soñando, se cumplen haciéndolos realidad trabajando, mucho trabajo, mucha disciplina es lo que te lleva a conseguir esos sueños, entonces, para mí fue una gran satisfacción el verme realizada, cuando ya Katty Gutiérrez aquel 16 de abril del 2011, se coronó campeona mundial, regresar a Los Mochis y pues cumplirme más que nada esa promesa y poder darle a mi abuelo un campeonato mundial”, externó.
Los hombres boxeadores de su familia, hijos y nietos de don Henry Gutiérrez, no pudieron coronarse, y eso fue una espinita que Katty siempre tuvo clavada y en cada entrenamiento y cada pelea, soñaba con la oportunidad de sacársela y entregarle un título mundial a su abuelo, explicó la sinaloense.
“Yo creo que mi abuelo siempre soñó con eso, pues su hijo ‘Betillo’ se quedó en pláticas de un campeonato mundial y entonces pues se acabó su carrera, lamentablemente en aquel accidente, sus hijos, pues pelearon y todo, pero no siguieron, y yo la verdad, muy agradecida con Dios, que me haya dado la oportunidad de haberle dado ese campeonato mundial”, enfatizó.
Lamentablemente, don Henry murió en mayo del 2020, lo que motivó nuevamente a Katty Gutiérrez a buscar otro título mundial, por lo que sigue activa en el boxeo, aunque con un receso por embarazo.
“Sí, la verdad que, sí quiero, si Dios me lo permite y todo sale bien con mi pequeño Henry, primero Dios, quiero regresar, tengo otra deuda pendiente con mi abuelo, quiero un campeonato mundial, lamentablemente la última vez se nos fue de las manos, pero ya lo pasado, pasado, pero creo que me merezco otra oportunidad, ahorita estoy en reposo por el embarazo, pero sé que si regreso voy a regresar más fuerte, con una motivación mucho más grande”, aseguró.
Al levantarse de los bancos improvisados que se instalaron al pie del cuadrilátero en el patio trasero de la casa de los Gutiérrez, que funge como gimnasio, Katty Gutiérrez se dio tiempo de golpear una pera y con sonrisa de oreja a oreja, resaltó el hecho de ser mujer, una mujer destacada en el deporte, cuya actividad la ha llevado a conocer lugares que jamás imaginó, como España, Japón y Alemania, siempre con los guantes bien puestos.
A la fecha, en el marco de los festejos por el Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, Katty de 32 años de edad, tiene récord profesional de 23 victorias, 8 derrotas y 6 nocauts.