EE.UU.- Orioles de Baltimore regaló a su afición una noche de electrizante béisbol ante Los Ángeles Dodgers, pues en un abrir y cerrar de ojos pasaron de ser blanqueados por Yoshinobu Yamamoto a dejar en el terreno a los campeones de Serie Mundial por pizarra de 4-3.
Con producciones de Mookie Betts y Shohei Ohtani era que los californianos lo ganaban 0-3. Pero la verdadera magia ocurría en la loma de las responsabilidades, escenario donde Yamamoto logró lanzar hasta 8.2 entradas sin hit ni carrera, con 10 ponches y solo 2 bases por bola.
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Pero todo cambió cuando enfrentó a Jackson Holliday, pues fue a solo un out de sellar la hazaña individual, que el segundo base castigó con poder el envío del japonés e hizo volar la pelota sobre la barda del jardín derecho-central, conectando un solitario cuadrangular que puso el 1-3 en la pizarra y se robó las ilusiones del juego sin hit ni carrera.
De manera inmediata, Yamamoto salió de cambio para dar entrada a Blake Treinen, quien, lamentablemente para los californianos, tuvo una mala noche en el montículo. Jackson, Henderson y Mountcastle llenaron las bases, para que después Cowser produjera de caballito (2-3) y finalmente Emanuel Rivera fuera el héroe al con sencillo remolcar las carreras del 4-3.
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De esta impresionante manera fue que los Orioles de Baltimore sorprendieron al mundo del béisbol con un agónico triunfo, sacando el juego a Los Ángeles Dodgers ante uno de sus ases que se quedó a solo un out de lanzar el primer sin hit ni carrera de la temporada 2025 en Grandes Ligas.