México, DF.- Princesas tricolores que sueñan habitar en esa zona de la bóveda
celestial mostrada por dos generaciones de niños héroes y los guerreros
liderados por Luis Fernando Tena.
Las chicas del Tricolor Sub-20 están en el umbral de la historia. Han
igualado la mejor actuación del combinado nacional en la Copa del Mundo
de la categoría (cuartos de final), pero sólo es el primer paso.
Cruzaron el océano Pacífico para emular a los varones que ya
humedecieron sus labios con el dulce sabor de la gloria.
Nayeli Rangel capitanea a ese equipo sin temores, distinguido por el
convencimiento de que marcará un hito para el balompié femenil en
México. La siguiente prueba serán las potentes nigerianas, pasado
mañana, dentro de la ronda de los ocho en el Mundial juvenil.
“Se está haciendo muy buen trabajo por parte de todas las Selecciones,
de la Federación. Ya tenemos campeones del mundo Sub-17, en la
olímpica”, valora la regiomontana, entrevistada vía telefónica desde
Kobe, Japón. “Sigue ese proceso muy importante y nos ha levantado a
todas las generaciones”.
“Ya es hora de que la Femenil también dé ese paso grande”.
Deseo reforzado con las exhibiciones frente a Suiza y Nueva Zelanda. Más
allá del revés inicial ante Japón (1-4), la tres veces mundialista
Sub-20 y una a nivel absoluto pondera la combinación de calidad y fuerza
mental lograda por el técnico Leonardo Cuéllar.
“Muchas estamos aquí desde hace años y eso es importante. Tenemos muy
buenas jugadoras”, diagnostica. “Nunca se había tenido un grupo tan
unido y con muchas habilidades, porque cada quien tiene su talento en
diferentes aspectos, y nos hemos complementado muy bien como equipo”.
“Así lo vemos: esta generación debe dar resultados y demostrar de lo que está hecha”.
Los logros de los combinados varoniles no significan una carga. Todas se motivan con los recuerdos de esas proezas.
“No es una presión. Cada quien hace su juego”, ataja. “Los hombres han hecho un excelente trabajo y ahora nos toca a nosotras”.
Inspiración que remasterizó sus anhelos, esos que han alimentado con las dos más recientes victorias.
Potencias como Alemania, Estados Unidos, Noruega y las locales siguen con vida. Ellas no se asustan, le tiran al cetro mundial.
“Siempre se tuvo ese pensamiento y estamos preparadas para eso. Es el
sueño de todas”, revela Nayeli. “Si lo soñamos, ¿por qué no hacerlo
realidad?”.
“Ya estamos aquí, depende de nosotras, y un punto a favor es que nos
encontramos bastante fuertes anímicamente… Vamos con todo”.
Listas para entrar a ese cuadro de honor
mexicano que, en los últimos años, ha sido desempolvado.
“Siempre hemos tenido ese objetivo y pensamiento: llegar a aquí no
solamente a hacer historia con estar en la semifinal, sino tratar de ser
el mejor del mundo”, comparte. “Queremos ser el número uno y estamos
preparadas para eso física y mentalmente, con mucha adrenalina y
ansiedad de que ya venga el partido [frente a Nigeria], porque queremos
demostrar y ganar”.
Para dejar en claro que las princesas también valen oro.
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