?Madrid.- El Atlético de Madrid disfrutó con una victoria incontestable frente a
la Real Sociedad, en un duelo que dominó desde el primer hasta el último
segundo, en el que marcó tres golazos y en el que regresó a posiciones
europeas después de dos meses sin pisar las siete primeras plazas de la
clasificación.
El equipo rojiblanco firmó un choque muy completo contra un rival
inferior, que nunca dio la sensación de poder responder al fútbol del
conjunto local y que se marchó del Vicente Calderón con más
preocupaciones. La Real sólo ha sumado uno de los últimos 21 puntos en
juego y ya está a cinco de los puestos de descenso.
Todo lo contrario le sucede al Atlético, que ha recuperado el optimismo y
que mantiene su reacción de las últimas jornadas. Lo hizo en un duelo
encarrilado de inmediato por futbol y ocasiones contra un oponente
inofensivo, demasiado frágil en defensa y al descubierto en su
retaguardia ante la calidad del argentino Kun Agüero, el desborde de
Reyes o la movilidad de Diego Costa.
Nunca hubo duda de que el partido pertenecía al equipo rojiblanco. Menos
aún cuando, en el minuto 12, ya mandaba en el marcador, en una bonita
acción entre Diego Costa, titular después de sus tres goles en Pamplona
por delante del uruguayo Diego Forlán, de inicio en el banquillo, y
Filipe Luis, que aprovechó su asistencia de tacón para estrenarse como
goleador con el Atlético (1-0, m. 12).
Su tiro, inalcanzable para el chileno Claudio Bravo, que evitó con un
puñado de paradas meritorias una ventaja mayor del Atlético antes de la
primera media hora, acondicionó un escenario aún más cómodo para el
equipo madrileño, tan superior sobre el césped que la Real Sociedad
apenas lanzó dos disparos irrelevantes en 45 minutos.
Desactivado en ataque, con una actuación intranscendente de Xabi Prieto,
Antoine Griezman o Raúl Tamudo en toda la primera parte; sin control en
el centro del campo, donde Tiago Mendes y Mario Suárez se imponían con
rotundidad; y agobiado en defensa, los donostiarras recibieron el 2-0
instantes antes del descanso.
Lo marcó Mario Suárez, pero el 90 por ciento del gol correspondió a
Reyes. Suya fue la jugada, extraordinaria, en la que amagó con el
cuerpo, sin tocar el balón, para dejar fuera de acción, en el suelo, a
Carlos Martínez, en uno de los costados del área, y también el pase
definitivo, en la que regaló el 2-0 a su compañero (m. 44).
Ni siquiera la facilidad del encuentro durmió al Atlético. Tampoco la
Real Sociedad, salvo en acciones muy aisladas, un tiro de Raúl Tamudo u
otro disparo de Mikel Aranburu, puso en duda el triunfo del conjunto
rojiblanco, que acumuló nuevas ocasiones sobre la portería de Claudio
Bravo, el mejor de su equipo en el Calderón.
El guardameta chileno apareció como el único argumento fiable del equipo
donostiarra para impedir la goleada del Atlético. Ya lo había sido en
el primer tiempo y lo fue de nuevo en el segundo, en el que protagonizó
unas cuentas paradas magníficas a Koke, Diego Costa o Agüero en los
primeros veinte minutos de la reanudación.
Bravo no pudo hacer más para detener al Atlético, que marcó el tercero
en un contragolpe rapidísimo de Agüero, en una carrera imparable contra
dos defensas rivales, a los que superó por velocidad para cruzar el
balón ante el portero visitante. Un golazo del Kun y la sentencia final
para un partido totalmente rojiblanco.