México.- Si una semana podría considerarse altamente ciclónica, fue esta que está por finalizar. El océano Pacífico llegó a tener tres sistemas activos: Octave, Priscilla y Raymond que surgió de la depresión tropical Diecisiete-E.
Da seguimiento a la temporada de ciclones tropicales en la sección especial de Línea Directa
Tanta fuerza no solo ha provocado lluvias importantes en diversas zonas del país, también puso a la costa del Pacífico en tensión con oleaje elevado que en algunas zonas ha llegado a alcanzar los 5 metros de altura y ha hecho que el mar de fondo y sus corrientes de resaca lleguen más allá de las zonas de playa.
Pero de los tres sistemas son dos los que actualmente se vigilan. “Octave” se desactivó, pero “Priscilla” y “Raymond” continúan su camino sin descanso, aunque uno, cada vez más agotado.

Priscilla, frente a BCS. NHC
”Priscilla” va perdiendo poder pero sus bandas llegan a EU
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) confirmó esta madrugada que “Priscilla” continúa como tormenta tropical, aunque en proceso de debilitamiento frente a la costa occidental de Baja California Sur, a unos 190 kilómetros al oeste-noroeste de Cabo San Lázaro.
El sistema mantiene vientos máximos sostenidos de 85 km/h y un movimiento hacia el norte a 9 km/h, con tendencia a girar al noreste para debilitarse a depresión post-tropical durante las próximas horas y disiparse el sábado.
Aunque ya no representa peligro directo para tierra mexicana, Priscilla sigue generando oleaje elevado y corrientes de resaca potencialmente mortales a lo largo de la costa del Pacífico Sur de Baja California Sur, advirtió el NHC.
Además, sus remanentes de humedad cruzarán el Golfo de California y se internarán en el suroeste de Estados Unidos, donde entre 50 y 150 mm de lluvia podrían provocar inundaciones repentinas en zonas de Arizona, Utah, Colorado y el noroeste de Nuevo México durante el fin de semana.

Pronóstico de la trayectoria de Raymond en el Pacífico mexicano. NHC
”Raymond”, más organizado, activa alertas por lluvias de intensas a torrenciales
Mientras tanto, el mismo organismo estadounidense informó que la tormenta tropical Raymond mantiene vientos sostenidos de 95 km/h y presión central de 998 mb, moviéndose hacia el oeste-noroeste a 22 km/h, frente a las costas de Guerrero y Michoacán.
El sistema se encuentra a unos 265 km al oeste de Zihuatanejo y 835 km al sureste de la punta sur de Baja California, desplazándose paralelo a la costa mexicana. Se espera que este movimiento continúe hasta el sábado, antes de girar al noroeste y acercarse al sur de la península de Baja California Sur durante el fin de semana.
La circulación de ciclón número 17 de la tempora mantiene una advertencia de tormenta tropical vigente desde Zihuatanejo hasta Cabo Corrientes, Jalisco, y una alerta para Baja California Sur desde Los Barriles hasta Santa Fe, debido al riesgo de vientos fuertes, lluvias intensas y oleaje elevado.
Lluvias y oleaje: principales efectos esperados
El NHC pronostica que las bandas nubosas de Raymond provocarán lluvias de 50 a 100 mm —con puntuales de 150 mm o más— en las regiones costeras de Guerrero y Michoacán, además de precipitaciones moderadas (25 a 50 mm) en Oaxaca, Colima y Jalisco.
En zonas montañosas, estas lluvias podrían desencadenar deslaves e inundaciones repentinas, mientras que el oleaje se mantendrá entre 2 y 4 metros con mar de fondo peligroso para embarcaciones menores y actividades turísticas.
El sistema también aportará humedad adicional al suroeste de Estados Unidos a inicios de la próxima semana, contribuyendo a lluvias residuales en Arizona y Nuevo México.
Una temporada que no da tregua

Así capta el NHC la circulación de Priscilla y Raymond, dos tormentas tropicales activas en el océano Pacífico. NOAA
Con Priscilla y Raymond, el Pacífico oriental alcanza 17 ciclones nombrados en la temporada 2025, una de las más activas de los últimos años.
Aunque Priscilla se disipa, Raymond podría seguir influyendo en el clima mexicano durante el fin de semana, especialmente sobre el occidente y noroeste del país, con lluvias, marejadas y descargas eléctricas aisladas.