Impuesto
Fin de año con suerte… pero sin sustos: los premios y regalazos se declaran al SAT
Aunque recibir un premio o un regalo “pudiente” es motivo de alegría, no olvides que también genera obligaciones fiscales. El SAT puede exigir su parte, y omitirlo puede derivar en multas, revisiones y dolores de cabeza
Alma Rosa Aguirre Lugo