Norte

Ven lejos la justicia pero se mantienen de pie víctimas de explosión

Han pasado 33 meses del estallido de una vivienda en el barrio El Chaleco que dejó a al menos tres familias en la calle y todavía viven en la incertidumbre

Guasave, Sin.- A 33 meses de la explosión de una casa del barrio El Chaleco las familias que fueron víctimas directas de este suceso todavía ven lejos la posibilidad de que se les haga justicia pues a pesar de que perdieron todo su patrimonio y viven con el miedo, la incertidumbre y la zozobra de que no vaya a haber una reparación del daño económico y emocional que han sufrido.

La mañana de este martes una nueva diligencia del Ministerio Público puso en vilo por cuarta ocasión en las últimas semanas a los vecinos de este populoso sector, quienes ven difícil que se le posesión a la empresa telefónica de la antena que presuntamente causó el estallido, pero sí ven como las autoridades le han hecho el trabajo a la compañía en lugar de procurar que se aplique la ley, aseguró Claudio Norzagaray.

“Si vienen a hacer una investigación se nos hace ilógico, en el trayecto de estos 33 meses que hemos venido luchando existen tres peritajes, pero nunca la empresa ha presentado un peritaje que ellos hayan pagado o hayan traído gentes en la materia, si no que están apoyados y enlazados con las autoridades”, indicó.

El jefe de una de las familias que perdió su casa con la explosión del 5 de diciembre del 2016 y que según peritajes de la fiscalía estatal y federal se debido a una fuga de gas, aunque otros estudios particulares señalaron que fue una antena de telefonía la responsable del incidente, consideró que al parecer las autoridades están esperando que se cansen de exigir justicia.

Sin embargo, el mayor temor es que con las diligencias que han estado realizando le “siembren” algo al caso para dejarlos sin posibilidad de remuneración alguna.

“Tenemos miedo de que ellos vean algo o tengan algo, que busquen de dónde agarrarse, ese es el temor de nosotros, porque para poder echar a andar esta antena se requieren de muchas cosas no nada más echarla a volar y listo”, manifestó.

Sobre la calle Francisco I. Madero permanecen los escombros de las casas destruidas con la explosión, como testigos fieles, pero mudos, de la tragedia que le costó la vida a una joven madre de familia, pero a pesar del panorama adverso que han padecido con las autoridades los afectados se mantienen de pie y en son de lucha, porque hay una vida que se perdió y tanto dolor no puede ser en vano.

Fuente: Línea Directa

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