Sinaloa.– Con 16 años de haberse establecido en lo que hoy se conoce como la invasión “San Antonio”, al norte de Mazatlán, un grupo de aproximadamente 700 familias enfrenta un ambiente de incertidumbre y temor ante las constantes amenazas que aseguran recibir por parte de una persona que dice ser representante legal del propietario original de los terrenos.
Los afectados expresaron a Línea Directa que el asentamiento se ubica a un costado del fraccionamiento El Venadillo, en la salida hacia Culiacán, y aunque en su punto más alto llegó a albergar a más de mil personas, actualmente residen alrededor de 700 habitantes que han levantado sus viviendas con recursos propios, y que están dispuestos a regularizar su situación legal pagando por los lotes.
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Sin embargo, desde hace tres años comenzó una situación de hostigamiento. Los vecinos acusan que el presunto representante ha enviado personas a tomar fotografías del lugar, los ha presionado para que paguen por los predios bajo amenazas de desalojo y, más recientemente, incluso ha habido intimidaciones con arma de fuego.
“Lo que queremos es certeza. Nadie se niega a pagar, pero no sabemos si esta persona tiene algún derecho legal sobre el terreno. No ha mostrado documentos, no sabemos quién es realmente”, señalaron habitantes del lugar, quienes también temen represalias.
Las familias exigen que se aclare la situación legal de los terrenos y piden la intervención de las autoridades para evitar un conflicto mayor. Descartan que su intención sea que se les regalen los predios; lo único que buscan, aseguran, es un mecanismo claro, justo y legal para regularizar su patrimonio.
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Los colonos de San Antonio hacen un llamado a las autoridades estatales y municipales para frenar los actos de intimidación y abrir un canal institucional que permita resolver esta disputa por la vía legal, garantizando la seguridad y los derechos de quienes por años han hecho vida en esta zona del norte de Mazatlán.