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Un judío “vuela alto”: despiden con emotivo homenaje y danza a Adrián “Bolichón” Perea

“Era muy alegre; si los tamboreros no tocaban, él siempre bailaba”. Entre el sonar de los tambores, el llanto y el respeto a las tradiciones, la comunidad le dio el último adiós

Sus compañeros de fe, los integrantes del grupo Los Judíos Brillosos, se organizaron para rendirle un sensible homenaje de cuerpo presente y danzaron para guiar su camino, cumpliendo con la tradición de despedir a un hermano. | Foto/Cortesía

Sinaloa, municipio. El dolor y la tradición se unieron en un mismo sentimiento la noche del martes 9 de junio, cuando la comunidad de Estación Naranjo, Sinaloa, se vistió de luto para despedir a Adrián Perea Haro, conocido como “Bolichón”, un joven de 19 años que lamentablemente perdió la vida el pasado domingo 7 de junio de 2026 en un trágico accidente carretero en Puerto Peñasco.

Sus compañeros de fe, los integrantes del grupo Los Judíos Brillosos, se organizaron para rendirle un sensible homenaje de cuerpo presente y danzaron para guiar su camino, cumpliendo con la tradición de despedir a un hermano.

Para la comunidad indígena y “fiestera”, la partida de Adrián representa una pérdida invaluable. Dolores Valenzuela Álvarez, la líder de los judíos, comúnmente llamada la fiestera, compartió con profundo respeto el significado de este último adiós, explicando que las leyes de sus antepasados dictan que a un judío se le debe honrar sin importar que la Cuaresma haya quedado atrás.

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“Muy merecido lo tiene el muchacho, a un judío cuando fallece se le hace homenaje, si no es temporada de judíos se le puede bailar, así es la tradición. Nosotros pedimos permiso para que los judíos le bailen, los fiesteros y la Santa Cruz deben estar también con la familia porque son oficios, son parte de la Santa Cruz”, precisó.

El homenaje de Adrián Perea contó con la presencia de la Santa Cruz

Dolores Valenzuela Álvarez explicó que la labor de Adrián era un “oficio”, un lazo sagrado de servicio directo con la divinidad, ya que año con año salía a cumplir sus mandas durante la Semana Santa, acompañando en los viernes de Cuaresma y durante el miércoles de Tinieblas, donde ella recibe a los judíos que llegaban de distintas partes.

El homenaje contó con la sagrada presencia de la Santa Cruz, cobijando a la familia, amigos y a sus compañeros, que con el corazón destrozado recordaron al tan querido y alegre joven.

Adrián “era muy alegre; si los tamboreros no tocaban, él siempre bailaba”.

La líder de las fiestas tradicionales expresó el vacío que deja la partida de “Bolichón”, describiéndolo como una persona sumamente alegre, travieso y apasionado por la cultura, alguien que no necesitaba que la música estuviera fuerte para empezar a bailar y contagiar su entusiasmo a los demás.

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El emotivo homenaje concluyó entre el llanto de la despedida y las oraciones de la comunidad que hoy reza por su descanso eterno, pidiendo que su recuerdo siga brillando en cada Semana Santa y que desde el cielo cuide de los compañeros que se quedan en la tierra manteniendo viva la tradición.

Fuente: Línea Directa.

Fotografía de perfil de Angélica Miranda

Angélica Miranda

Reportero

Angélica Miranda

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