Guasave, Sin.- ‘Cuando me regresó mi cartera me puse a llorar’, fue lo que indicó Lizbeth Pérez al relatar la grata experiencia que tuvo con un taxista de la Ciudad de México, el señor Rogelio, quien hizo hasta lo imposible por buscarla y regresarle una cartera que había olvidado en la unidad.
Con la emoción a flor de piel por el noble gesto, relató para Línea Directa que el taxista buscó entre sus documentos y encontró una tarjeta con el número telefónico de uno de sus amigos con quien se comunicó y finalmente pudo contactarla para acudir hasta donde ella estaba.
“A los 30 o 35 minutos él me encontró a mí, me dice: señora disculpe el atrevimiento pero dejó su cartera en mi taxi y yo le dije señor y empecé a llorar no lo podía creer, a los 17 minutos estoy yo afuera esperándolo y él llega, yo no podía parar de llorar”, manifestó.
Agregó que su preocupación principal era recuperar los documentos y el tiempo que tendría que invertir en los trámites, sin embargó, ya se había resignado a hacer lo necesario, por lo que al verlo llegar sintió mucha emoción.
“Nunca me dijo ‘¿de la traída fueron tanto, cuánto me va a dar?‘; le di y le dije esto es para usted. Lo tomó y, ahí sí me puse a llorar más porque ni siquiera vio cuánto le di, no era el interés del dinero, era regresarme mi cartera decía yo. De verdad todavía hay gente buena y tenemos que darnos cuenta de eso”, indicó.
Cabe mencionar que la historia del taxista honesto no termina ahí, ya que luego de recibir su cartera e irse de paseo con sus familiares trató de pagar y se percató de que una de sus tarjetas de crédito no estaba, por lo que inmediatamente marcó a la institución bancaria correspondiente para darla de baja y minutos más tarde recibe de nueva cuenta una llamada del señor Rogelio para indicarle que tenía el plástico y se ofreció a buscarla una vez más para entregársela, por lo que le explicó que ya había sido cancelada y le solicitó de favor que la destruyera y posteriormente recibió una fotografía con la tarjeta partida en cuatro partes.
Finalmente, indicó que el buen gesto del señor Rogelio la llevó a pensar que los héroes sin capa existen y que sus actos permiten recuperar la confianza en las personas y ver las buenas acciones, por lo que optó por compartir su historia en las redes sociales y agradecer de manera pública al taxista honesto que la llevó a pensar que las buenas acciones se deben compartir y no saturarse con información negativa sobre violencia y problemas que se genera en el día a día.