Escuinapa, Sinaloa.- Para las familias circenses, la vida ha sido muy difícil desde que les restringieron trabajar con animales, pues la concurrencia de asistentes se redujo un 70 por ciento, y ahora incluso tienen prohibido realizar espectáculos ante la pandemia del COVID-19, por lo que prácticamente no tienen para comer y la situación es insostenible.
Rosa del Carmen Rodríguez, originaria de Escuinapa, empresaria del ramo, solicitó al gobernador Quirino Ordaz, apoyen con despensas a su familia y otras cinco más que se encuentran en el sur del estado, ya que tampoco les dan trabajo en los campos agrícolas o en otros oficios que lo soliciten.
“Entonces ahora con lo de la epidemia esta se nos viene la situación más fuerte, más fea, de todo lo que te puedas imaginar, si de por sí era insostenible ahora es imposible, entonces quisiéramos nosotros que lo entendiera el gobernador, que si nos puede apoyar con despensas”.
Agregó que no tienen acceso a servicios médicos y que en su comunidad, hay una joven que se encuentra embarazada y les ha resultado complicado trasladarla con un doctor, ya que están detenidos por la falta de dinero para suministrarle combustible a sus vehículos por la misma situación en la que se encuentran.
La señora Rosa y su familia, se ha convertido en aquella cifra de las personas que en México ya comenzaron a ser afectadas drásticamente en su supervivencia debido a la expansión del coronavirus; eso sin contar, que este medio artístico ha tenido un declive desde las leyes que prohibieron el uso de animales para exhibirlos en espectáculos.