Ahome, Sinaloa. Alrededor de 30 estudiantes de la Telesecundaria Número 357 ubicada en la comunidad de José María Robles Quintero, que es la ampliación del ejido Nuevo San Miguel, permanecen prácticamente todo el horario escolar encerrados en las aulas. La razón: el plantel carece de techumbre o áreas con árboles que brinden sombra y protección contra las altas temperaturas, además de que enfrenta un déficit de espacios educativos.
Con apenas cinco años de funcionamiento, esta escuela fue construida durante el sexenio de Quirino Ordaz Coppel como parte del proyecto del Instituto Sinaloense de la Infraestructura Física Educativa (ISIFE) denominado “Escuelas Sustentables”.
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El plantel fue edificado con material tipo Megawall, una base de PVC con núcleo de cemento, diseñado para garantizar condiciones térmicas favorables: fresco en verano y cálido en invierno. Sin embargo, en la práctica, el material no ha sido suficiente ante las temperaturas extremas.
El proyecto inicial contempló únicamente dos aulas, sanitarios, una Dirección con anexo y un aire acondicionado por salón. Actualmente, el espacio resulta insuficiente. Una de las áreas de Dirección fue habilitada como aula para estudiantes de tercer grado, los sanitarios requieren mejoras urgentes y los minisplits instalados no logran enfriar los salones durante el verano.
Ante esta situación, el docente de primer grado, Isidro Medina Samaniego, a través de Línea Directa hizo un llamado a las autoridades educativas para solicitar la construcción de un aula adicional y una techumbre que permita a los estudiantes realizar actividades cívicas, deportivas y culturales al aire libre.
“Son como las oficinas que se hacen en las constructoras, como oficinas movibles, pero aquí las pusieron fijas. Se ocupa un aula para un grupo de tercero, se ocupa una techumbre, no tenemos nada”.
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“Nosotros adecuamos, limpiamos un área de la escuela y creamos una cancha de fútbol para los alumnos y una cancha de volibol. Pero en cuanto a infraestructura, se necesitan baños más funcionales”, expresó el docente.
También señaló la necesidad de baños más funcionales y denunció problemas con el sistema de agua, pese a que se instaló un aljibe. Otro compromiso del proyecto “Escuelas Sustentables” fue la reforestación del perímetro escolar con árboles de sombra, lo cual no se cumplió.
La institución tuvo que gestionar por su cuenta la donación de árboles ante el Ayuntamiento de Ahome a través de la Dirección de Medio Ambiente y Ecología. No obstante, el vivero municipal solo ofrecía especies de ornato como lluvia de oro y tabachines, que pierden sus hojas gran parte del año y no cumplen con la función de proporcionar sombra duradera.
Estas carencias han generado desánimo entre los alumnos. Varios padres de familia han optado por inscribir a sus hijos en otras secundarias de mayor distancia donde se les garantizan condiciones más dignas para su formación académica.