Guasave, Sinaloa. Hay momentos que marcan la vida para siempre, y para Miguelito, un adolescente guasavense de 13 años, el sueño más grande de su infancia se transformó en una vibrante realidad. Lo que comenzó como la ilusión de ver a sus ídolos a través de una pantalla de televisión culminó con sus propios pies pisando el césped sagrado de la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
El menor sinaloense tocó la gloria deportiva al convertirse en uno de los diez abanderados oficiales de Coca-Cola, viviendo desde el epicentro del campo la histórica clasificación de la Selección Mexicana a la ronda de octavos de final.
“Estaba lleno, lleno, lleno a reventar. Es algo indescriptible lo que se vivió ahí en el campo. Es el campo de fútbol más grande, hecho con cemento, y es indescriptible porque había demasiadas personas. Está muy chido y me sentí emocionado porque cuando estaba con las banderas vi a mis jugadores favoritos como. Quiñones, Raúl Jiménez o la hormiga y se siente muy chido”, dijo con la voz cargada de la adrenalina que solo da el futbol a sus aficionados.
En las entrañas mismas del terreno de juego; Miguel abanderado oficial de la FIFA
Miguelito, el adolescente guasavense de 13 años, relata lo que fue vivir el partido de la Selección Mexicana desde las entrañas mismas del terreno de juego mundialista. El menor sinaloense cumplió el máximo sueño tras ganar un sorteo para hijos de trabajadores de Coca-Cola, convirtiéndose en uno de los diez abanderados oficiales que encabezaron el protocolo de la FIFA.
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La travesía de ensueño comenzó a las 11:00 horas en un hotel de concentración que reunió a niños de todo el mundo. De ahí, camiones oficiales los trasladaron al colosal estadio Azteca a través de los accesos exclusivos para los equipos de futbol.
En los túneles, Miguelito pudo observar las firmas de leyendas históricas como Pelé, Maradona y Ronaldinho, antes de ingresar a una sala VIP acondicionada con futbolitos, bebidas y comida donde los menores jugaron retas previas a sus dos horas de ensayo reglamentario en la cancha.
De cerca con la Selección Mexicana y regalos históricos de la FIFA
La emoción del menor sinaloense se desbordó al momento de pisar el césped portando la bandera de México, teniendo a escasos metros de distancia a sus máximos ídolos del balompié nacional.
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“Me sentí muy emocionado porque cuando estaba con las banderas vi a mis jugadores favoritos de cerca, como Julián Quiñones, Raúl Jiménez o ‘La Hormiga’ González; se siente muy chido”, narró el joven de Guasave, impresionado por el rugido de las cerca de 85 mil personas que abarrotaban las tribunas.
El viaje no solo le dejó recuerdos imborrables, sino también un valioso botín deportivo coleccionable. La marca patrocinadora y el comité organizador le obsequiaron dos mochilas, uniformes oficiales, pants, chamarras, playeras y el tesoro más grande de su travesía: un par de taquetes conmemorativos idénticos a los utilizados durante la ceremonia de inauguración de la Copa del Mundo.
Hasta baño de cerveza le tocó a Miguel en el Mundial; listo para octavos de final
Una vez cumplido su deber en la cancha, la aventura de Miguelito se trasladó a las gradas, donde vivió en carne propia la pasión de la afición azteca que celebró el pase de la escuadra tricolor a la ronda de octavos de final.
“Cuando subí a la tribuna, tuvimos que correr todos porque no nos queríamos perder el partido y me cansé. Me tocó ver los dos goles, aunque me llenaron todo de cerveza de la pura celebración”, recordó entre risas, reflejando la emoción de la fiesta que se desató en el estadio.
Con la emoción a flor de piel y convertido en un experto de la tribuna, el pequeño embajador de Guasave ya tiene la mirada puesta en la siguiente fase de eliminación directa del torneo internacional. Lanzó una recomendación directa para toda la afición sinaloense: no perderse el próximo encuentro que definirá el destino de las potencias mundialistas en la búsqueda de la gloria de la FIFA.