Culiacán, Sinaloa. Las toallitas húmedas, aparentemente inofensivas, se han convertido en uno de los principales enemigos del drenaje sanitario en Culiacán. De acuerdo con la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán (Japac), cada mes se atienden cerca de 50 reportes por taponamientos ocasionados por estos productos, que no se disuelven con el agua y terminan obstruyendo las redes de alcantarillado.
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En un recorrido reciente realizado por la paramunicipal, se documentó la limpieza del cárcamo de la colonia Gabriel Leyva, donde trabajadores retiraron, con maquinaria y ganchos metálicos, varios kilos de residuos. En los videos se observa cómo los fragmentos de toallitas, trapos y plásticos emergen entre el lodo oscuro, formando una masa compacta que bloquea las bombas de succión.
Cuando estos materiales se acumulan, el sistema colapsa y las aguas negras comienzan a brotar por las alcantarillas o incluso regresar a los hogares. Además de los malos olores, el riesgo sanitario aumenta por la proliferación de bacterias y plagas.
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Las autoridades de Japac reiteraron el llamado a la población a no arrojar toallitas húmedas, pañales, trapos ni aceites usados por el escusado, pues el drenaje está diseñado únicamente para agua y desechos orgánicos. Su uso inadecuado, advirtieron, afecta directamente la infraestructura y genera gastos elevados en mantenimiento correctivo.