Mazatlán, Sin.- El quitarle veintidós programas a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, incluido el del subsidio al diésel marino y la gasolina ribereña, muestra una traición del presidente Andrés Manuel López Obrador hacia el sector pesquero del país, del cual dependen miles de familias, expresó Sergio Torres Félix.
En el marco del segundo informe de gobierno de López Obrador, el titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura en Sinaloa descalificó el abandono en que tiene a la pesca y con una actitud mentirosa busca sacar raja política y polarizar los temas, como el discurso que emitió para descalificar a los armadores, cuando la realidad es que nunca se recibió el apoyo de forma directa.
“AMLO traiciona al sector pesquero, le ha quitado 22 programas de manera unilateral al sector pesquero y con esas actitudes del presidente López Obrador, pues prácticamente le da el tiro de gracia al sector pesquero”.

¡Tiro de gracia! AMLO está cometiendo traición al sector pesquero: Sergio Torres 
¡Tiro de gracia! AMLO está cometiendo traición al sector pesquero: Sergio Torres
Torres Félix declaró que este tipo de comentarios son una forma de desviar la conversación y alargar el tiempo para no entregar los programas, que se lograron en el pasado tras varios años de lucha, por lo que el quitarlos considera que son una aberración y una ofensa para los pescadores, especialmente de Sinaloa.
Mencionó que AMLO está obligado a dar soluciones a los problemas y no sólo poner pretextos para no cumplir con sus obligaciones de gobernante, como la implementación por parte de Conapesca de mecanismos para fiscalizar a las compañías a las que se les entregaría el beneficio del diésel marino o la gasolina ribereña.
“Que hagan o implementen mecanismos de supervisión como ellos quieran pero que no quiten los apoyos, el gobierno está obligado a dar soluciones, no a poner excusas y pretextos, como se ha pasado estos dos años el presidente López Obrador”.
Añadió que esta decisión generará un efecto dominó en la economía de las localidades o comunidades, ya que no solo afecta a las familias que dependen de forma directa de la pesca, sino que también a quienes dependen indirectamente e incluso podría ser un factor para que la inseguridad incremente ante la falta de empleos y oportunidades.
(EM)