Guasave, Sinaloa. – Tenía 10 años sellado y expedía olores y gases nocivos a la salud, que cuando se optó por limpiar el viejo almacén del Banco de Alimentos de Guasave en donde el pasado domingo se intoxicó un trabajador del ayuntamiento, lo que encontraron eran miles de latas de comida echas polvo, reveló el director de Protección Civil Municipal, Macario Gaxiola Castro.
Debes leer: Salían gases y olores fétidos: trabajador del ayuntamiento se intoxicó al abrir oficina
Ya era una queja recurrente de parte de los locatarios del mercado de abastos donde se ubica este almacén, que el hallazgo fue que eran aproximadamente 200 metros cúbicos de productos descompuestos.
Gaxiola Castro describió el avanzado estado de deterioro de los alimentos y las graves consecuencias que se pudieron haber desatado.
Conoce la información del norte de Sinaloa en la sección especial de Línea Directa

Foto: Alma Camacho
Según la declaración del funcionario municipal, el almacén, que habría estado abandonado por cerca de 10 años, contenía una vasta cantidad de productos enlatados, embotellados y hasta refrescos, que la putrefacción de estos alimentos no solo los convirtió en polvo, sino que también generó gases de origen desconocido, cuya toxicidad no ha sido determinada.
El director de Protección Civil detalló que el olor en el interior del almacén era “espeso” y causaba una sensación de irritación en los ojos, haciendo imposible el ingreso sin equipo especializado, por ello es que el personal de Bomberos intervino utilizando overoles completos y trajes de respiración autónoma para poder acceder y retirar los materiales.
Más en Guasave: Ayuntamiento de Guasave prioriza liquidación a dos exempleadas por tener hijos enfermos
“Eran como 200 metros cúbicos, estaba lleno de alimento, entre lastados, embotellados, o sea, hasta refrescos, todo, y esto vino a causar también deterioro de las instalaciones del mismo almacén, tenía como 10 años abandonado, las latas se hicieron polvo”, explicó.
Gaxiola Castro expuso que, aunque ya se realizó una limpieza inicial y se retiró la mayor parte de la materia descompuesta, el almacén aún requiere una desinfección y fumigación final para intentar recuperar su operatividad.
La infraestructura de refrigeración del cuarto frío también sufrió daños significativos debido a la exposición prolongada a los elementos químicos liberados por los alimentos en descomposición y el olor persiste, lo que implica riesgos respiratorios para quienes ingresen. Es así que la bodega permanece inoperable por el momento.
Lo que se buscará es emitir sanciones a responsables de dejar que se propiciara esta situación que generó riesgos sanitarios y a la salud de los locatarios del mercado de abastos. Las sanciones van hasta las 700 UMAs que corresponden a multas máximas de hasta casi 80 mil pesos.