Guasave, Sin.- Mejorar la eficiencia en el uso del agua agrícola no solo es necesario, sino urgente, especialmente en regiones altamente productivas como el norte de Sinaloa, advirtió el investigador Enrique Troyo Diéguez, durante su conferencia magistral “Impacto de la eficiencia de uso del agua agrícola en el balance hidrológico de cuencas en zonas áridas”, ofrecida en el Auditorio del CIIDIR Sinaloa.
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El especialista del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) explicó que la sostenibilidad del campo mexicano depende en gran medida de aplicar mejores prácticas de riego, seleccionar variedades de cultivos más resistentes y planificar con visión ante el cambio climático.
“Hay que buscar la mejor combinación entre sistema de riego, tipo de suelo y cultivo, para que la agricultura sea más sustentable y el agua pueda ser utilizada de manera equitativa”, subrayó.

Investigador Enrique Troyo Diéguez | Foto: Jonathan Espinoza
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Troyo Diéguez contrastó el modelo de Baja California Sur, donde se depende casi por completo del agua subterránea, con el de Sinaloa, que opera con presas para riego, pero enfrenta retos por sobreuso y contaminación de aguas que terminan en el litoral.

Mejorar la eficiencia en el uso del agua agrícola no solo es necesario | Foto: Jonathan Espinoza
Advirtió que incluso zonas consideradas tradicionalmente húmedas del noroeste podrían enfrentar sequías prolongadas en el corto plazo si no se toman medidas. Por ello, recomendó actualizar sistemas y calendarios de riego, reducir pérdidas por evapotranspiración y priorizar variedades agrícolas adaptadas a temperaturas extremas y ciclos cortos.
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Finalmente, señaló que la colaboración interinstitucional e interestatal es clave para proteger las regiones que alimentan a buena parte del país, como los valles agrícolas de Guasave y El Fuerte.