Escuinapa, Sin.- El
solo decir cáncer pone a cualquier personas a temblar, los peores pensamientos
cruzan por la mente y el ánimo cae de golpe hasta los talones, pero para Miguel
Ángel Díaz López esta enfermedad lo motivo para ponerle ganas a la vida y
luchar por ganar una batalla que inicio hace seis años, cuando le detectaron
cáncer de próstata.
El hombre quien forma
parte de una cooperativa que presta servicios turísticos, decidido a seguir en
este mundo busco primero que nada, refugio en Dios, y después una actividad que
mantuviera su mente ocupada y no pensar en el mal que lo aquejaba, encontrando
en la elaboración de barcinas y barcos con ramas de palmera, conjugadas con su
gusto por el billar, ese resguardo que necesitaba.
?Para no pensar en la
enfermedad yo lo que hice fue enseñarme a hacer algo, porque dice me pongo a
trabajar en la cooperativa y le vendemos algo al turista, por eso yo todavía me
estoy enseñando a hacer más cosas?.
Esta enfermedad ha
hecho que Miguel Ángel se acerque más a la iglesia, y en una muestra de
agradecimiento ha llevado una de sus barcinas al altar de la Capilla del
Carmen, donde acude frecuentemente para agradecer a Dios, lo que asegura le ha
traído mucho trabajo.
?Mi enfermedad me fui
a la Capilla del Carmen, le pide al Padre Nahúm que si me dejaba llevar una
barcina, me dijo que si, y ahí está, un recuerdo mío, y gracias a Dios como que
me ha ayudado lo de la iglesia, me han pedido mucho trabajo y estoy muy
contento con lo que yo hago?.
Miguel dedica la
mañana a la elaboración sus artesanías, el mediodía para sus amigos y la tarde
a su familia, y al finalizar el día, antes de dormir, platica con Dios y
agradece haberle permitido estar un día más.
?Yo ya no pienso en lo
del cáncer, pienso en estar bien, yo diario rezo en la noche, por mí, por mis
amigos, por los que ya se fueron, y ya me acuesto a dormir, doy gracias a Dios
en la mañana porque estoy vivo, después de que hago esto en la mañana me
arranco para el billar, a las 11:00 de la mañana, juego un rato?.
Su mayor temor es que
al morir el arte de las barcinas se pierda, pues asegura ya son pocos los que
saben cómo realizar esta artesanía típica de Escuinapa, por lo que invitó a los
jóvenes para que acerquen y aprendan este oficio, y poder así no sólo preservar
una tradición, sino heredar un poco de él a las nuevas generaciones.CHG
Se refugia en su arte para olvidarse del cáncer
Hace seis años le detectaron cáncer de próstata, desde entonces empezó a realizar artesanías para olvidarse de su mal, hasta el momento la enfermedad permanece controlada
Fuente: Internet