Culiacán, Sin.- Su reciente visita al Vaticano fue una experiencia extraordinaria, un regalo divino que le permitió recargarse de energía espiritual y poder estrechar la mano del Papa Francisco, con el que compartió momentos inolvidables, relató Héctor Orozco Gutiérrez, mejor conocido como el Padre “Jeringas?. Manifestó que es la primera ocasión que puede saludar a un Papa, y ese regalo que Dios le concedió lo extiende para todos los sinaloense para que desde Roma llegue la bendición del Santo Padre al pueblo del estado.
?Me saludó afectuosamente, fue un encuentro muy pues un regalo que el señor me dio y nos dio a todos los sinaloenses a través de mí. Nunca había tenido la oportunidad de platicar con El Papa, ni saludarlo de la mano, ni nada?.
??a Juan Pablo II me tocó verlo en la basílica de Guadalupe a unos tres o cuatro metros cuando vino a la Basílica de Guadalupe, pero nunca me había tocado saludar a un Papa?, explicó.
El Padre ?Jeringas? dijo que hay constancia de la gente de que él posee el don divino de la bilocación, que significa estar en dos partes al mismo tiempo y esto ocurre quizá por tanta demanda de las personas a la iglesia y pocos sacerdotes para atender sus necesidades de oración.
Aclaró que él no controla esta gracia, sino que es Dios quien actúa a través de su persona para poder llevar el mensaje de fe, de sanación y de bendición.
?Es un don que Dios me ha dado para el bien de su pueblo porque es mucha la demanda y poca la oferta. Lo que pasa es que eso no depende de mí. Para mí es un don que Dios lo administra cuando a él le place y cuando lo quiere?, expuso.
El Padre ?Jeringas? fue entrevistado este viernes previamente a oficiar una misa en la iglesia de San Judas Tadeo en Culiacán, y recordó que su viaje al Vaticano fue durante su periodo vacacional y respondiendo a una invitación para participar en una peregrinación para recordar lo mensajes de paz de la Virgen de Guadalupe.
Comentó que le tocó participar en la audiencia de los enfermos que encabezó el Sumo Pontífice y para él estos momentos se convirtieron en inolvidables, tanto que no hubo cansancio en su cuerpo y pudo regresar más fortalecido que nunca a la capital de Sinaloa.
WM