Norte

¡Se pasan el alto! Con semáforo en rojo, sinaloenses salen a desafiar al COVID

En el inicio de la 'nueva normalidad', bancos, Oxxos, tiendas de bisutería y demás, lucieron abarrotados; adultos mayores, jóvenes y adultos sin ninguna protección ni sana distancia

Guasave, Sin.- No fue un día normal, si bien cierto desde hace varias semanas se había perdido el aislamiento y se rompió la cuarentena pero este 1 de junio a las calles salió una multitud desafiante, una masa deseosa de comerse “el mundo” aquel que había estado contenido durante más de 40 días.

Parecía un pueblo distinto, un grupo alejado del círculo rojo donde transitan las alertas, no lo saben o no quieren saberlo, esperaban sólo la luz verde que no les llegó pero de un semáforo que prefirieron desobedecer.

Los bancos, para variar, lucieron completamente llenos, las colas se perdían a lo lejos de una manzana, pegados en las paredes de las tiendas, hechos “bolas” por metros y algunos otros que se salían de la fila asumiendo la protección personal.

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Al interior eran sólo pocos, de uno por uno, pero la contingencia estaba afuera, adultos mayores en su mayoría, mujeres con niños de la mano sin cubre bocas, sin gel y sin medir el distanciamiento.

En los Oxxos fue la misma situación, el ingreso limitado no abonó a la sana distancia de afuera, aquellos comercios que se atrevieron a abrir como las tiendas de bisutería que salen del giro de esenciales no guardó ningún tipo de prevención.

En las tiendas de motocicletas, que no cerró jamás durante la contingencia, parecía que regalaban los artículos, no hicieron eco los llamados.

Es un pueblo sin par, omiso a las instrucciones de las autoridades, desafiante de un virus que amenaza con la muerte, pero exigente y reclamante a los médicos que sobre todo este fin de semana lucharon por no dejar morir a los 8 pacientes que reportaron el sábado, casi golpeados por los familiares que se negaban a aceptar que cuando ingresaron a la clínica el enfermo ya no tenía signos vitales.

Esos mismos que están cansados de la cuarentena y de las noticias fatalistas pero que se niegan a acudir a los hospitales por miedo a no salir con vida y que acusan a los servicios de salud de inventar cifras para abonarle a la psicosis.

Fuente: Línea Directa

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