Guasave, Sin.- Iba a cruzar la frontera metido en la cajuela de un vehículo, la Policía fronteriza pidió abrir la unidad cuando él se encomendó a la Virgen del Rosario y no lo vieron. Desde entonces, su madre y él acuden cada año a venerar a la manifestación mariana en la ciudad de Guasave.Es una de las muchas historias de fé con las que se encontró el padre Raúl Aguirre, en el primer festejo de la patrona de los guasavenses iniciada este fin de semana.”Son muchos casos de fe, muchos de ellos realmente milagrosos. Uno de ellos, me lo contó una señora que cada año acude porque su hijo cruzó la frontera en la cajuela de un carro cuando los detuvo la migra y les pidió que le abrieran pero por alguna razón no lo vieron. Son hechos milagrosos él se encomendó a la virgen del Rosario de Guasave. Son milagros, eso dice la gente y ante eso, yo me callo”, puntualizó.Este domingo 7 de octubre fue el día grande de la veneración a la Virgen del Rosario la cual cuentan algunos historiadores iba hasta Sinaloa de Leyva pensaban llevarla por el río pero ya no pudieron moverla y se quedó en tierras del viejo Petatlán, es el primer milagro que se le atribuye.Las largas filas de feligreses salían al exterior del Santuario todos esperando el momento para adorar la imagen de la mujer que carga un niño en sus brazos y de sus manos cuelga un rosario a la que hace poco más de 6 años se le dio el último de los tres retoques que ha tenido desde que los españoles decidieron enviarla a México, hace mas de 264 años, después de la evangelización.IC
Se encomendó a la virgen del Rosario y la migra no lo vio
Son hechos de fé y ante eso, "yo me callo", dijo el párroco Raúl Aguirre
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