Mazatlán, Sinaloa.- Luego de presentar su renuncia al alcalde Luis Guillermo Benítez Torres, quien fungía como director del Instituto de Cultura, Turismo y Artes de Mazatlán, Oscar Blancarte Pimentel abrió su corazón y explicó algunos de los motivos por los que decidió dejar la paramunicipal y enfocarse a sus proyectos de cine, su profesión.
En una conferencia de prensa, solicitada por diversos medios de comunicación, el cineasta expresó que decidió dejar el instituto ya que desde un principio se le negó trabajar con un equipo de trabajo que había conformado con gente de su confianza, en cambio, impusieron personal con el que hasta la fecha no logró acoplarse, sin embargo, decidió hacer efectiva su salida al concluir el carnaval y otros eventos con el compromiso hacia la ciudadanía.
“Se quiebra a raíz de que había que cambiar las viejas estructuras de Cultura y había que renovar los cuadros de las direcciones que estaban funcionando, empecé a recibir quejas de dos personajes que me había recomendado el Químico”.
Detalló que la relación con Benítez Torres se quebró al momento de solicitarle el cambio de personal directivo, específicamente de José Ángel Tostado, director de Finanzas y de Linda Chang, directora artística, ya que en varias ocasiones recibió quejas de proveedores y de alumnos del Centro Municipal de Artes por actitudes déspotas y prepotentes; petición que fue negada por el alcalde.
Señaló que desde el momento en que recibió la invitación, durante la campaña, entregó una propuesta de trabajo ambiciosa en el sentido cultural, a fin de crear un ente completamente independiente con eventos de importancia y realce para el puerto, aunque éste no pudo concretarse por intereses de los dos funcionarios; acciones que significaron la gota que derramó el vaso desde poco antes del Carnaval
“Pedí traer yo cuadros educados, académicos, con vocación de servicio y con un perfil académico necesario para Cultura y no se dio”.
Negó que su renuncia se deba a presiones, ya que no estaba contento con el equipo conformado, del que no asegura que no haya irregularidades en el manejo de las finanzas, sobre todo por la investigación que emprendió la oficina del Órgano Interno de Control por el supuesto sobreprecio de los monigotes, de la que dijo no tuvo notificación de sanción como se señaló.
“Yo no soy vengativo, no soy rencoroso, me voy muy contento de mi trabajo, yo sé quién soy, lo que hago y mis capacidades, cuando me inviten a participar en Mazatlán de otra manera y entra magnitud con mucho gusto lo haré”.
Aseguró que la relación de amistad con el Químico continúa, pese no haberlo visto en más de quince días, deseó lo mejor para el Instituto y al próximo titular, a quien conmina a ponerse a trabajar por el bien de los mazatlecos y la cultura, alejados de chismes y conflictos.