Mazatlán, Sin.- Por fortuna los pulmones no están dañados y con la gracia de Dios todo avanza a favor, expresó a los feligreses de la Catedral de la Inmaculada Concepción, en el puerto de Mazatlán el padre Adán Pazos Sánchez, quien se encuentra confinado al resultar positivo al COVID-19.
A través de una llamada telefónica, que le hizo su compañero sacerdote Daniel Arellano para que los feligreses en Catedral, lo pudieran escuchar y tener razón, el presbítero agradeció las oraciones, pero admitió que le ha sido difícil estos días, más al saber que Monseñor Trinidad Hernández falleció, de quien aprendió mucho al compartir actividades religiosas.
“Tengo que externar que no ha sido nada fácil, no ha sido nada fácil estar viviendo este dolor solo, encerrado entre estas cuatro paredes, pero sé que con su ayuda, con mi intimidad con Dios, me he ido fortaleciendo con el paso de los días, me he ido fortaleciendo y he ido aceptando la voluntad de Dios”.
Pidió a la población cuidarse mucho y mantener todas las medidas sanitarias para evitar ser afectados con este virus.
Pausado en su hablar, por momentos, el sacerdote asignado también a Catedral de Mazatlán, confió en Dios salir delante de esta prueba de salud, pero pidió que las oraciones no cesen por los enfermos de COVID-19, además que expresó su solidaridad a los deudos de Monseñor Trinidad Hernández, párroco del templo, y maestro de sus enseñanzas sacerdotales.