Culiacán, Sin.- Pese al llamado de las autoridades a festejar la llegada del Año Nuevo sin disparar, el poder de facto hizo caso omiso y recibió a balazos el 2019.
Minutos antes de la medianoche las ráfagas de fusiles y armas cortas se escucharon en las colonias de Culiacán, en desafío abierto a los gobiernos federal, estatal y municipal.
La Guadalupe Victoria, la Emiliano Zapata y la Miguel Hidalgo, al oriente de la ciudad, recibieron el nuevo año con disparos de los AK-47 y AR-15.
Fraccionamientos como Barrancos y colonia como la Gustavo Díaz Ordaz, la Adolfo Ruiz Cortines y la Buenos Aires, se unieron al “festejo” con sus ráfagas al aire.
Las balas disparadas al aire desplazaron a las luces multicolores que iluminaban la noche de Culiacán, y sus habitantes se refugiaron en sus viviendas.
En el fragor del festejo de los “dedoalegres”, las calles quedaron desiertas de autoridades y ciudadanos.
El recibimiento de 2019 es el mismo de los años anteriores: a punta de bala disparada por quienes, los hechos lo confirman, mandan en el municipio.
En la colonia El Mirador fue reportada una mujer herida de bala.
mg