Guasave,
Sin.- Lo que Jesús Walberto más anhelaba para este Día del Niño además de
convivir con sus amigos en la escuela era un balón de futbol con el que pudiera
jugar su deporte favorito.
Inquieto
como cualquier pequeño de siete años, ?Betito?, como le decían sus familiares,
esperaba ansioso la llegada de este para poder disfrutarlo al máximo con sus
compañeros y derrochar esa energía que solía tener.
Sin
embargo nada de eso pudo ya disfrutar pues el viernes pasado cuando el niño
regresaba de casa de uno de sus amigos fue arrollado por un motociclista al
intentar cruzar el bulevar 20 de Noviembre, perdiendo la vida la tarde del
miércoles en la ciudad de Los Mochis.
Este
jueves por la mañana la humilde vivienda ubicada en la colonia 2 de Octubre
donde el niño vivía con sus abuelos amaneció adornada por flores blancas y
amarillas, una carpa y dos globos con la imagen de un popular canario amarillo.
Junto a
la puerta principal de la casa se encuentra un pequeño féretro blanco que
guarda los restos de Jesús Walberto quien ya no alcanzó a disfrutar su día pues
el destino le tenía deparados otros planes: convertirse en un ángel.
Ana María
Espinoza Gálvez, quien ha sido abuela y madre de ?Jesusito? pues desde antes de
que naciera ya se hacía cargo de él, trata de mostrarse fuerte con la
tragedia aunque repentinamente el dolor la invade, golpea su pecho ante la
respiración que se corta y su voz se quiebra al evocar el recuerdo de su nieto.
?Mi niño
era muy buena persona, toda la gente lo quería, con mucha ilusión me decía que
quería ir a la fiesta de su escuela y que le regalara un balón y un carrito,
tenía muchas ganas de vivir mi niño, me decía mami déjame ir a jugar con mis
amiguitos porque aquí estoy triste?, narró la adulta mayor.
Juntando
botes de aluminio es como Doña María lograba llevar unos pesos a su casa para
poder sacar adelante la manutención de Jesús Walberto y la de su hermano, pues
su padre nunca ha respondido con sus obligaciones y su madre tiene problemas
mentales.
Pobreza
extrema lo que derivaba es una precaria alimentación mantenían al pequeño
viviendo en una difícil situación, sin embargo tenía fuertes deseos de vivir.
Por su
parte Miguel Ángel Acosta Villanueva, abuelo del niño, clama justicia y que se
deslinden responsabilidades para el presunto responsable de arrollar a su nieto
pues ese accidente le arrebató la vida.
?Queremos que haya justicia porque pues esto
no se vale, pero ahorita por mientras lo voy a soportar, esto no es un juego,
él quería que le comprara un balón y primero Dios le dije te lo voy a comprar,
este cuarto era para él, le voy a echar piso y le voy a poner tele y su cama?,
expresó consternado el adulto mayor.
Son las
10:30 horas y al domicilio donde velan los restos de Jesús Walberto han llegado
familiares, amigos y conocidos, más tarde se esperaba el arribo de sus
compañeros de la primaria Ocoro quienes ya no tuvieron oportunidad de volver a
jugar y reír con él.
Mañana
viernes por la tarde los restos mortales del niño serán sepultados en el
panteón de ?los pobres? como lo denomino su abuelo, donde descansarán
eternamente, sin embargo permanecerá vivo en otras personas mediante la donación
de algunos de sus órganos.CHG/EAM
"Jesús anhelaba un balón de fútbol"
El menor de siete años ya no alcanzó a disfrutar el Día del Niño luego de que un accidente le arrebatara la vida
Fuente: Internet