Mazatlán, Sin.- Eran
las 18:00 horas de este viernes y desde temprana hora en la calle Compañía del
Centro de Mazatlán, se hacían escuchar las melodías de su autoría. Mientras sonaba ?En
Sinaloa nací?, Alberto Aguilar Aréchiga recordaba al ?maestro? José Ángel
Espinoza Aragón ?Ferrusquilla? aguardando los restos sin tener suerte a cuatro
casas de la última morada del cantautor sinaloense, en la que a las afueras
sólo aguardaba un peculiar gato de nombre ?Yeiska?.
?Con toda la gente muy
carismático, muy vacilón, no, a su modo de él, pero siempre, más con las
mujeres, muy coquetón él. Siempre con los niños, aquí les compraba todo, todo
el tiempo él, con la gente igual. Pienso que sí se extraña una gente así, que
haya nos aguante a uno también, y que esté muy bien donde esté?, declaró.
Al haber laborado como albañil, pintor y plomero
junto a ?Ferrusquilla?, Alberto asegura haber conocido un sinfín de anécdotas
del choicense y hasta sus deseos más íntimos, entre ellos el interés porque sus
familiares depositaran sus cenizas en el mar, donde quería ser perpetuado en
una imagen junto al monumento ubicado en el Malecón. EAM
?Quería que le arrojaran al mar?
Vecinos de la calle Compañía recuerdan con nostalgia al cantautor, le describen como un hombre amable, carismático y hasta coqueto
Fuente: Internet