Mazatlán, Sinaloa.- Cuando un hombre se burla del otro por tener gustos considerados femeninos, en pocas palabras, cuando uno violenta a otro de su mismo género por no ser lo suficiente “macho”, al grado de llegar a humillaciones y agresiones de todo tipo, estamos hablando de un “machimicidio”, señaló Lourdes Pacheco Ladrón de Guevara.
La coordinadora Nacional de la Red de Género de la Anuies, explicó que esta construcción social se origina desde un sistema patriarcal y machista que rige hasta la fecha a muchos sectores de la sociedad mexicana, afectando también a las mujeres porque fomenta comportamientos de violencia y dominación; las madres replican este sistema al educar.
“Los rasgos de las masculinidades las madres se encargan de transmitirlos porque piensan que eso es lo que deben ser los niños, porque eso es lo que les han enseñado”.
Subrayó que imponer desde el nacimiento las actividades, los gustos y lo que debe o no hacer dependiendo el sexo, provoca que esa persona quede impuesta a un patrón y no pueda desarrollarse más allá de lo que desee, por lo que romper los cánones es lo ideal; un niño debería ser libre de sentir y una niña podría ser ruda.
“Lo que queremos es obviamente que cambien estás condiciones para que los niños puedan ser astronautas y los niños puedan dedicarse a la ternura”.
Puntualizó que el hecho de cambiar los roles no tiene por qué afectar el desarrollo, ni modificar las preferencias sexuales de los niños, temor de muchos padres hoy en día, provocado principalmente por cuestiones religiosas y morales; las madres por miedo a que sus hijos sean homosexuales, exacerban la masculinidad, en muchas ocasiones.
El machimicidio, nace como un término que denuncia la violencia de hombres contra hombres, que busca la libertad de ser expresivo, sentir y elegir con libertad sin temor a ser juzgado, que quiere eliminar al estereotipo de macho, violento que mata no sólo a otros de su mismo género, también mata mujeres.