Sinaloa

¡Chorizo de calidad! Por 55 años, Angélica ha conquistado el paladar sinaloense

Desde la sindicatura de El Roble, en Mazatlán, elabora este producto que mantiene la calidad y tiene una alta demanda por parte de los consumidores más exigentes

Por 55 años Angélica se ha dedicado a satisfacer el paladar regional

Por 55 años Angélica se ha dedicado a satisfacer el paladar regional

El Roble, Mazatlán, Sin.- La necesidad de tener más ingresos hizo que don Polo buscará algo más que el campo para alimentar y dar educación a sus hijos, hace 55 años la tradición de elaboración y venta de chorizo en El Roble arrancó junto a sus padres. Un oficio que sigue vigente, y pese a su muerte sigue vivo como herencia que mantiene Angélica Lizárraga Sánchez.

La hoy viuda de don Polo recuerda que hace muchos años iniciaron esta pequeña empresa que los ha hecho trascender en la región por la popularidad de este rico alimento, y que hoy en día junto con su hijo Héctor Aguirre elaboran el chorizo, pero que a raíz de esta pandemia del COVID-19, y la reducción de visitas al pueblo, es poca en estos momentos la producción.

“A la semana ahorita producimos unos 30 kilos, 40 cuando mucho, de que viene alguien de fuera, me puede hacer tanto, pero mucho, mucho en abundancia no, sí ha bajado un poquito, pues se hace menos ahorita, pues se vende un poquito menos”.

Doña Angélica, quien a sus 87 años, continúa al pendiente de su negocio junto con Héctor, su hijo. En una pequeña cocina que se dedica exclusivamente al molido de la carne de puerco y preparación del chorizo, sostiene que se trabaja alrededor de 60 kilos del alimento a la semana.

“Pura carne de puerco, han venido comerciantes de Mazatlán, y me dicen: señora a cómo me pueden dar el chorizo para vender nosotros allá, y les digo; no, pues no se lo puedo dar menos, porque aquí es pura carne, todo está arriba, muy caro pues las especies, en primer lugar pues está muy alto el precio ahorita ya”.

Doña Angélica enfatiza que la elaboración de chorizo inició cuando sus diez hijos eran pequeños y eran muchas bocas que mantener y poco dinero, relata quien encabeza a esta noble familia y como su esposo trabajaba en el campo y su patrón le dijo que se llevara carne para hacer chorizo, así comenzaron este negocio, primero con diez o 15 kilos, ahora hacen más porque se ha vuelto popular su producto.

Fernando Pucheta Sánchez, junto a los integrantes de su agrupación “Pucheta, Una Mano Amiga” se trasladó hasta la sindicatura de El Roble, donde fue atendido por la señora Angélica Lizárraga Sánchez y su hijo Héctor Aguirre.

El exalcalde mazatleco aplaudió el tesón de doña Angélica y sus hijos, así como de otras micro y pequeñas empresas, que aun y con las crisis, han sabido sacar adelante a su familia con trabajo y dignidad, un valor que en estos tiempos se requiere con mayor fuerza para levantar a nuestro municipio y al país entero.

LM

Fuente: Línea Directa

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