Guamúchil, Sin.- Aunque la idea de los expendedores de pescados y mariscos es mantener los precios durante la temporada de Cuaresma, se prevé la posibilidad de que la oferta y la demanda los obligue a modificar, manifestó Manuel Antonio Valdez Ortiz, dirigente de los comerciantes de estos productos en el mercado municipal de Guamúchil.
Explicó que, al aumentar la demanda, es común que se complique conseguir algún producto y es donde viene el ajuste a los precios, que esperan no sea muy significativo, tomando en cuenta que la economía familiar no tiene mucha solvencia.
“Ahorita estamos a expensas a eso, o sea, está la oferta y la demanda, muchas veces para poder conseguir producto bueno hay que comprarlo un poquito más carito o algo, para poder dar abasto, no está en nuestras manos pues, el mantener un precio fijo, que más quisiera uno, seguir dando los mismos precios para seguir teniendo venta”.
Valdez Ortiz indicó que el pescado de primera como el pargo se mantiene desde hace 2 años a 110 pesos el kilo y es el tipo de productos que tiene más posibilidades de sufrir un ajuste.
Otros productos como la corvina y la mantarraya están a 120 pesos, el botete a 160, el filete de tilapia en 80 pesos el kilo y el camarón varía según el tamaño.
El presidente de la Unión de Expendedores de Pescados y Mariscos señaló que actualmente mantienen un buen abastecimiento de productos, así que las amas de casa tendrán opciones para alimentar a sus familias en esta Cuaresma.